Las caras de los vecinos y vecinas que participaron en el acto de entrega de llaves reflejaban la alegría y emoción de las grandes jornadas. No era para menos. Por fin el edificio situado en el número 104 de la calle Godella se abría al barrio, una reivindicación vecinal con más de dos décadas de historia. En un hall reluciente, el concejal presidente de la Junta Municipal de Villaverde, Guillermo Zapata y el delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social del Ayuntamiento de Madrid, Nacho Murgui, fueron los encargados de consignar las llaves a la presidenta de la Asociación Vecinal La Unidad de San Cristóbal, Prado de la Mata, y de firmar con ella un convenio de cesión del inmueble.

“Ahora ya es nuestro; nuestro, desde el cariño, no desde el egoísmo, de todos y todas, asociaciones, entidades sociales y vecinales, proyectos y personas que han participado, participan y participarán en su crecimiento y desarrollo”, indicó la entidad vecinal en una nota tras la inauguración. Detrás se encuentran 15 colectivos, que unidos a la asociación vecinal dieron vida hace meses la iniciativa de autogestión ciudadana Cinesia y que por fin hoy tiene un local en el que germinar y desarrollarse. 1.784 metros cuadrados que ahora se llenarán de vida, tras llevar vacíos y abandonados muchos años.

Construido en la década de los sesenta del siglo pasado con el fin de albergar un cine que nunca llegó a abrir sus puertas, en sus primeros años se usó como lugar de culto religioso, supliendo de esta manera la ausencia de iglesias de San Cristóbal de los Ángeles, barrio que nace en esa misma época. Propiedad del Ministerio de Vivienda franquista, fue abandonado a su suerte hasta 2004, año en el que lo adquiere el Ayuntamiento de Madrid. El Consistorio de Ruiz Gallardón lo habilita entonces para poner en marcha un centro de formación para el empleo, que permanece activo durante seis años, hasta que, en plena crisis económica, echa el cierre.  Prado de la Mata repasó la historia del deseado inmueble en el acto de presentación: “Hace 27 años, mi compañera y amiga Isabel Pascual y yo, entramos en esta asociación de vecinos porque queríamos que este edificio estuviera abierto al barrio y fuera un centro de iniciativas juveniles. Mucho se nos prometió pero nadie nos hizo caso. Siempre llevaba la foto de este edificio plastificada, como si fuera uno de mis hijos, y a todos los sitios donde íbamos la sacábamos, por si alguien podía hacernos caso. Conseguimos que se vendiera al Ayuntamiento de Madrid, y nos pareció bien que fuera un centro de formación para el empleo. Pero luego, con la crisis, cuando más falta hacía, lo cerraron y volvió a estar abandonado, lleno de ratas e incluso con un coche abandonado en su interior. Hace tres años y medio, en el mes de mayo, llegó Ahora Madrid al Gobierno del Ayuntamiento y en el mes de julio vino Guillermo Zapata a hacer una visita al barrio. Y le trajimos aquí porque queríamos que viera lo que queríamos hacer con este edificio y que queríamos hacerlo desde la autogestión. Durante tres años y medio hemos peleado para que este edificio estuviera abierto. Y hoy lo hemos conseguido. Por eso es un día importante, hoy empieza un nuevo futuro en este barrio”, afirmó la presidenta vecinal.

El empleo es uno de los ejes de Cinesia, “un proyecto colectivo que desea generar un espacio donde diversas personas, asociaciones, colectivos y organizaciones tengan la posibilidad de relacionarse y desarrollar sus ideas, y de esa forma convertirnos en un referente desde sur de Madrid, en San Cristóbal y Villaverde, para la innovación social, la transformación y mejora de las comunidades”, en palabras de sus promotores.

Tal y como indicó Javier Sainz, de la asociación vecinal del barrio, en la presentación, “Cinesia es un proyecto de proyectos. Detrás de edificio hay mucha gente, muchos proyectos, desde una ludoteca hasta grupos de cine, teatro, empleo…es un proyecto ilusionante que servirá para que aflore todo el potencial humano de San Cristóbal y del distrito”.

Por ahora, estas son las actividades previstas del nuevo centro:

  • Economía social y coworking: jóvenes unidos en acción, programa de acción para el empleo, young promise, proyecto de integración en el ámbito laboral y de información a personas con movilidad reducida, etc.
  • Cultura y diversidad: red de ocio y cultura colaborativa, integración de la comunidad sorda del barrio, taller de ajedrez, iniciativa “La otra mirada de San Cristóbal”, etc.
  • Arte y desarrollo personal: laboratorio de arte, taller de higiene buco dental, taller de automaquillaje, teatro social y comunitario transformados, grupo de baile (dance crew), etc.
  • Participación y empoderamiento: iniciativa “Embellezcamos nuestro barrio”, red de alternativas energéticas, taller de educación canina, círculo de mujeres Sancris, mini talleres de intercambio de conocimientos, etc.
  • Deportes: reiki, proyecto social deportivo de Sk Bars, rocódromo.