El pasado mes de junio, las vecinas y vecinos del madrileño barrio de Opañel, en Carabanchel, lograron frenar la construcción de una cripta proyectada por la parroquia Santa Catalina Labouré, del Camino Neocatecumenal (institución católica más conocida como los Kikos), junto al edificio parroquial, propiedad del Arzobispado, obtenida tras una permuta con el Ayuntamiento de Madrid. Así lo confirmó la concejala del distrito, Fátima Núñez, en el transcurso del pleno de la Junta Municipal.

La victoria llegó tras la convocatoria de varias manifestaciones y la recogida de más de 6.000 firmas.

Nueve meses después del anuncio, sin embargo, la parroquia no ha renunciado por escrito al proyecto. La Plataforma de Vecinos del Barrio de Opañel continúa, por tanto, peleando para que el terreno aledaño a la parroquia se destine a uso social, toda vez que el distrito acumula un notable déficit de equipamientos.

La plataforma aclara que respeta “todas las creencias religiosas”: “Lo único que pedimos -subraya- es que la parcela se destine a equipamientos públicos”.

Hay diversidad de opiniones con respecto al uso final del terreno, por lo que la plataforma ha decidido llevar a cabo una consulta para que sean las vecinas y vecinos de Opañel quienes decidan entre varias opciones: 1) polideportivo público 2) piscina cubierta climatizada 3) centro de día o de mayores o residencia de mayores 4) biblioteca y 5) otros usos.

A tal fin, instalarán mesas de recogidas de firmas los días 11 y 12 de abril.