Varias asociaciones vecinales de Carabanchel, Hortaleza y el Barrio del Pilar se manifestaron ayer en la plaza de la Cibeles para exigir al alcalde que retire los parquímetros del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) de estas zonas hasta que los vecinos puedan votar si lo apoyan o no. Estos colectivos, que se hallaban en “tregua” desde las elecciones autonómicas y municipales del pasado mayo, vuelven a la calle ante el silencio mostrado por Alberto Ruiz Gallardón ante la propuesta de celebración de una consulta popular que enviaron al Ayuntamiento en septiembre. “Las elecciones municipales, que dieron la mayoría a Gallardón, no fueron un referéndum contra los parquímetros”, señaló un portavoz vecinal disfrazado de “Ruín-Ratón”, antes de añadir: “por eso pedimos que se organice una consulta popular específica. No hay derecho a que se estén beneficiando de nuestro dinero”.

En la misma línea se manifestó Pedro Casas, de la asociación vecinal de Carabanchel Alto, que insistió en el alto valor democrático de organizar el plebiscito. “Querían igualarnos con el barrio Salamanca y lo hemos conseguido, porque ahora todos pagamos lo mismo con los parquímetros, pero claro, nosotros no tenemos las mismas aceras, los mismo servicios que ellos. Lo único que hacen es llevarse nuestro dinero”, afirmó Casas.

Amador Campa, presidente de la Plataforma Fuencarral-El Pardo, por su parte, alertó sobre el efecto negativo del SAR en los comercios de los barrios periféricos. “Es una vergüenza que los comercios estén cerrando porque los clientes evitan las zonas con parquímetros”, aseguró. Este hecho resulta especialmente visible en lugares como el Barrio del Pilar, donde las compras en el pequeño comercio se han visto reducidas de manera notable, ya que los consumidores prefieren acudir a las grandes superficies, que ofrecen aparcamiento gratuito, o a otras zonas sin parquímetros.

“Ruin-Ratón” se presentó en sociedad junto a Ruiz-Vampirón, un gigante que “chupa nuestro dinero”. Para jolgorio de los presentes, ambos bailaron en repetidas ocasiones al ritmo de la famosa canción de los años setenta “Saca el güisqui cheli”, cuya letra hace referencia a un “guateque”.

Entre el centenar de personas que protestaron frente a la nueva sede consistorial se encontraba una representación de vecinos de los PAU del Sureste de Madrid que desde hace años luchan por obtener unas viviendas que comenzaron a pagar, en algunos casos, en 1997, y no estarán listas previsiblemente hasta 2012.

También participaron en la concentración un portavoz de los vecinos de la Cañada Real Galiana y varios miembros del movimiento “V de vivienda”.