De hecho, la manifestación servirá también para mostrar el apoyo y solidaridad del pueblo de Leganés con este jubilado de 64 años que el jueves cumplirá su decimoséptimo día de ayuno.Lucrecio, acompañado las 24 horas por personas de la asociación vecinal Nueva Fortuna, está decidido a continuar a base de agua, suero “y Aquarius” hasta que el Gobierno regional rectifique o “el cuerpo aguante”. Al término de quince días sin probar bocado, en los que ha perdido nueve kilos de peso, Lucrecio, que sufre calambres en sus piernas, se encuentra muy debilitado.

La manifestación se enmarca en un proceso de movilizaciones que arrancó el pasado mes de junio, tras el anuncio de la Comunidad de Madrid de la clausura de las urgencias de atención primaria de Doctor Esquerdo y Barajas (Madrid), Aranjuez y La Fortuna (Leganés) durante los días laborables “por su poco uso”. Durante semanas, el vecindario de este último barrio protagonizó encierros, concentraciones y manifestaciones, una de las cuales consiguió reunir a unas 5.000 personas, todo un hito histórico en La Fortuna. Estos actos lograron detener el cierre, previsto inicialmente para el 1 de julio, pero solo temporalmente. La Comunidad marcó poco después una nueva fecha, el 1 de octubre. A pesar de que el tiempo se acaba y la Consejería de Sanidad no ha mostrado disposición a negociar otra salida, el movimiento vecinal no solo no ha arrojado la toalla sino que intensifica en estos días su protesta.

El mismo día de la marcha, a las 11h, dos representantes de las asociaciones vecinales de Leganés registrarán en la Asamblea de Madrid más de 6.000 firmas de vecinos y vecinas que se oponen al cierre de un dispositivo que da servicio a 17.000 personas, de las cuales el 70% tienen más de 65 años. La asociación vecinal de La Fortuna recuerda que de producirse el cierre, estos ciudadanos se tendrán que trasladar de lunes a jueves hasta el hospital Severo Ochoa, situado a 6 kilómetros del barrio.

“No me han dejado otra salida”, se lamentaba en el inicio de su ayuno Lucrecio, a la par que recordaba que “hay mucha gente mayor que no tiene vehículo propio para trasladarse, como pretenden, hasta el Severo Ochoa”. Además, subraya, el servicio de urgencias atiende una media de 10 casos al día, una cifra que justifica su mantenimiento. “Yo he visto los registros”, asegura.