Hasta allí se acercó esta semana el director general de Hospitales de la Comunidad de Madrid para conocer de primera mano las pretensiones de Lucrecio. Acompañado de un psicólogo, indicó al huelguista que la decisión de cerrar las urgencias del Marie Curie se había tomado en firme y que si alguien necesitaba de este tipo de servicio podía llamar al 112. Al oír esto último, Lucrecio le espetó que “no tenía nada más que hablar con él”. La Consejería de Sanidad, al igual que ha hecho la Concejalía de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Leganés en estos días, ha invitado a Lucrecio a acudir a sus dependencias para mantener una reunión, pero tanto él como la AV Nueva Fortuna desconfían de las pretensiones de los responsables políticos: “si vamos, pueden aprovechar para decir que Lucrecio ha abandonado su huelga de hambre. Por eso les hemos pedido que vengan a La Fortuna para reunirse”, sostiene María Ángeles Micó, presidenta de la asociación vecinal.

En estos días, Lucrecio ha recibido el apoyo de numerosos vecinos y organizaciones sociales. No en vano, su acción se enmarca en una lucha que ha calado hondo en La Fortuna. “Ya llevamos recogidas 5.000 firmas de vecinos de la zona contra el cierre de las urgencias y el 19 de julio el barrio vivió una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos años”, asegura Micó. El próximo 20 de septiembre a las 11h, la asociación registrará las firmas recogidas hasta ese día en la Asamblea de Madrid, un acto al que le seguirá, a las 19h30, una manifestación desde la plaza de La Fortuna hasta el centro de salud amenazado por el nuevo recorte de la Consejería de Sanidad. Si después de todas estas iniciativas la Comunidad de Madrid sigue en sus trece de clausurar el servicio el próximo 1 de octubre, “los jóvenes del barrio, que están muy cabreados, son capaces de cortar la M-40” como protesta, sostiene la representante vecinal.

Recordamos que el pasado mes de junio, el Gobierno regional anunció la clausura de las urgencias de atención primaria de Doctor Esquerdo y Barajas (Madrid), Aranjuez y Leganés durante los días laborables “por su poco uso”. La noticia activó la alarma en el barrio leganense de La Fortuna cuyos vecinos llevaron a cabo encierros, concentraciones y manifestaciones durante semanas con el objetivo de revocar la orden de clausura de un servicio que presta asistencia a 17.000 personas de las cuales, aproximadamente el 70%, tienen más de 65 años. Y es que de producirse el cierre, se tendrán que trasladar de lunes a jueves hasta el hospital Severo Ochoa, situado a 6 kilómetros del barrio. Las movilizaciones lograron solo aplazar la clausura del 1 de julio, inicialmente previsto, hasta el próximo 1 de octubre.

“No me han dejado otra salida”, se lamentaba en el inicio de su ayuno Lucrecio, a la par que recordaba que “hay mucha gente mayor que no tiene vehículo propio para trasladarse, como pretenden, hasta el hospital Severo Ochoa”. Además, subraya, el servicio de urgencias atiende una media de 10 casos al día, una cifra que justifica su mantenimiento. “Yo he visto los registros”, asegura.