El Ayuntamiento de Madrid aprobará en la Junta de Gobierno que se celebrará hoy una nueva Ordenanza de Protección del Medio Ambiente que, entre otras medidas, contempla sanciones de hasta 750 euros por depositar residuos fuera de las papeleras, por dar de comer a los animales en la vía pública, por ensuciar las calles con el riego de las plantas, por abandonar trastos viejos en las aceras o por hurgar en la basura, entre otras acciones.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) denuncia la ofensiva recaudatoria con la que el Ayuntamiento de la capital está castigando a las familias madrileñas, dando así manifiesta prueba de su incapacidad para hacer frente a la crisis de los ingresos municipales, agravada por la millonaria deuda contraída por el actual equipo de Gobierno.

Resulta inadmisible que a escasas semanas de la “resurrección” de la tasa de basuras, que había sido incorporada al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) hacía unos años y que obliga, por tanto, a los madrileños a pagar dos veces por el servicio de recogida de basuras, el Consistorio de la capital, en un nuevo ejercicio de voracidad recaudatoria, apruebe una ordenanza que, bajo la coartada de garantizar la protección del medio ambiente, castigue económicamente prácticas cuyas consecuencias suponen un perjuicio ecológico mínimo. En opinión de la FRAVM, la medida constituye un agravio toda vez que es promovida por un Ayuntamiento cuya política urbanística se basa en un modelo desarrollista insostenible desde el punto de vista medioambiental, centrado en la construcción de grandes infraestructuras, muchas de las cuales constituyen auténticos atentados ecológicos, como la remodelación de la M-30 o la constante destrucción de zonas verdes.La Federación invita, por tanto, al Ayuntamiento de Madrid a retirar la ordenanza en los términos en los que se someterá a aprobación en la Junta de Gobierno y a promover, en su lugar, campañas de concienciación sobre la importancia del reciclaje para proteger el medio ambiente.