Ayer, representantes de tres asociaciones vecinales de Carabanchel acudieron a la visita que el delegado de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid realizó a la biblioteca que el Ayuntamiento está construyendo en la calle Antonio Vico del mismo distrito, una añeja reivindicación de sus vecinas y vecinos.

En el transcurso de la visita, Fernando Villalonga anunció un nuevo modelo de gestión de los equipamientos culturales que deberá ser, según recoge la nota de prensa hecha pública por el propio Consistorio, ‘eficaz y eficiente, en línea con las exigencias de austeridad a las que nos vemos obligados por la delicada etapa actual’.

Villalonga anunció que el Consistorio estudia promover un modelo de cogestión de los equipamientos culturales de Madrid que cuente con participación de las asociaciones vecinales de los barrios. Los representantes de las asociaciones vecinales presentes en el acto pusieron de manifiesto su satisfacción por la noticia toda vez que responde a una histórica demanda del movimiento ciudadano.

Tras años de insistentes reivindicaciones en ese sentido, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) logró que el Reglamento de Orgánico de Participación Ciudadana de la Ciudad de Madrid, aprobado en 2004, recogiera en su artículo 51 que “como medida de fortalecimiento del tejido asociativo, el Ayuntamiento facilitará la gestión por las entidades ciudadanas declaradas de utilidad pública (…) de servicios y equipamientos municipales, de carácter social, cultural y deportivo” como “medida de fortalecimiento del tejido asociativo”. El artículo 52 abunda en esa idea añadiendo que se potenciará la participación de las entidades sociales con la intervención activa de las entidades ciudadanas del distrito “en el diseño y evaluación de las actividades” de centros municipales.

Cuál ha sido la sorpresa de los representantes vecinales allí presentes cuando hoy han leído en varios medios de comunicación que, toda vez que la plantilla de funcionarios es “insostenible”, Villalonga ofreció a las asociaciones vecinales que participen en la búsqueda de personas cualificadas que puedan trabajar como voluntarias en la biblioteca de Carabanchel, algo ante lo que las entidades se mostraron, en sus palabras, “encantadas”.

Las asociaciones vecinales allí presentes aclaran que el delegado de Las Artes no mencionó en ningún momento su proyecto para “reclutar” voluntarios, una idea que no comparten en absoluto. “Nos hablaron de la cogestión de la biblioteca, es decir, de una gestión participada del equipamiento por parte del Ayuntamiento y las asociaciones del distrito y de que, en virtud de este modelo, podríamos hacer uso de las instalaciones públicas para el desarrollo de nuestras actividades, pero no compartieron con nosotros su idea de captar voluntarios. Es más -subraya- no compartimos lo más mínimo la idea de suplir el trabajo asalariado de los profesionales con el voluntariado de la gente”, aclara Gabriel Lozano, vecino de Carabanchel y representante de la FRAVM en el acto que tuvo lugar ayer.