El pasado miércoles 13 de noviembre, miembros de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto realizaron un control exhaustivo de la frecuencia de paso de los vehículos de la línea 34 de autobuses de la EMT, la principal que comunica su barrio con el resto del distrito, el centro de Madrid y otros medios de transporte. En el trabajo realizado controlaron también las frecuencias de paso de la línea 27, para poder comparar el funcionamiento de las dos líneas que mayor volumen de viajeros registran en los últimos años.

El control abarcó 16 horas del servicio (de 6:30 a 22:30) del citado día y su resultado, en forma de estudio, puede consultarse en la siguiente dirección.

En una nota que ha hecho pública esta mañana, la asociación vecinal extrae las conclusiones principales de este informe:

Desde 2017, la línea 34 de la EMT es la que más viajeros transporta de la red de autobuses de Madrid (8,49 millones), un 10% más que la línea 27 (la segunda en número de viajeros). También la 34 tiene un 50% más de recorrido que la 27, y sus vehículos tardan un 50% más de tiempo en realizar todo su recorrido que esta otra línea. Sin embargo, el número medio de vehículos que operan habitualmente en cada línea es similar, 18, lo que produce que en la línea 34, comparada con la 27:

– El tiempo medio de espera sea de 7:50 frente a los 5:05 de la 27.

– En 78 ocasiones (más del 30% de los pasos registrados) la espera fue de 10 minutos o más, elevándose a 20 o más minutos hasta en 8 ocasiones.

– Insoportables aglomeraciones en los vehículos, ocasionadas tanto por ser menor el servicio prestado, como porque es mayor el número de viajeros transportados.

– Este déficit no es casualidad de un día, sino algo planificado por la EMT o el Consorcio de Transportes, pues en su planificación ya establecen unos intervalos de paso casi el doble en la 34 comparado con la línea 27.

– Injustificado menor servicio en el sentido Águilas en el conjunto del día, lo que aumenta las esperas más de un minuto y las aglomeraciones en este itinerario.

– En un estudio semejante realizado el año 2010, se registraron 276 pasos de autobuses (138 en cada sentido), con una frecuencia media de paso de algo menos de 7 minutos, lo que significa que en este período de 9 años se ha aumentado casi un minuto la espera media de paso de los autobuses de la línea 34, a pesar de haber crecido el número de viajeros.

– Para igualar el servicio de la línea 34 con la 27 haría falta incrementar al menos en 10 vehículos la dotación media del servicio a lo largo del día, para compensar el déficit del 50% detectado en el servicio, compensar el mayor número de viajeros y las mayores incidencias que un trayecto más largo pueda ocasionar.

– Estos resultados significan que sólo en esta línea hacen falta al menos 20 nuevos conductores para paliar el déficit detectado.

A tenor de todos estos datos, la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto se hace las siguientes preguntas:

– ¿Qué razón puede haber para que se produzca esta discriminación entre  viajeros de unas zonas y otras de Madrid?

– ¿De nuevo volvemos a la discriminación de la periferia con respecto al centro?

– ¿No vale lo mismo el billete en una línea que en otra?

Finalmente, la entidad espera “la respuesta de los responsables de transporte de Madrid” y desea “el éxito total de la lucha de los empleados de la EMT que solicitan más conductores, lo que repercutirá sin duda en la mejora del servicio”.

Imagen: EMT