El ejecutivo de Esperanza Aguirre, haciendo oídos sordos a la reivindicación de profesionales, usuarios y vecinos, que en el mes de mayo han organizado con éxito dos huelgas en la enseñanza no universitaria, continúa su proceso de privatización de la educación infantil en la Comunidad. Ante la sorpresa del vecindario, la consejería que dirige Lucía Figar de Lacalle hizo público el pasado 25 de abril la convocatoria de concurso para la adjudicación de la gestión de la Escuela Infantil “Villa de Vallecas III”, que previsiblemente se abrirá el próximo curso académico en la parcela 155 del PAU de Vallecas. El pasado miércoles se procedió a la apertura de ofertas, de tal forma que en unas semanas la Comunidad asignará este servicio a una de las empresas privadas concurrentes.

Los temores de las asociaciones La Unión-UVA de Vallecas y PAU del Ensanche de Vallecas de que el gabinete de Aguirre, incumpliendo sus promesas, iba a adjudicar a una entidad privada la enseñanza en la nueva escuela infantil del distrito se vieron confirmados cuando las plazas del nuevo centro no aparecieron reflejadas en la convocatoria de la Comunidad para el curso 2008-2009, que se hizo pública a finales de abril. “Los vecinos no estamos de acuerdo con que un suelo público, un edificio público y todo su mobiliario, que también es público, se le de a una empresa que sólo persigue el beneficio privado. Regalarán todo a una empresa y encima, con el decreto de mínimos de la Comunidad, seguro que la calidad de la enseñanza empeora”, indica Margarita Rodrigo, portavoz de La Unión.

“El decreto de mínimos aumenta la ratio de niños por aula y deja la puerta abierta a la contratación de personal sin demasiada formación, lo que afecta a la enseñanza”, continúa Rodrigo, antes de añadir: “Aunque haya sido aprobado, vamos a hacer todo lo posible para impedir la privatización del centro y seguiremos defendiendo que contraten a profesores de la Consejería de Educación”.

Las vecinas y vecinos de Villa de Vallecas llevan ocho años esperando la construcción de una tercera escuela pública. En el año 2000, la Comunidad reconoció esta necesidad ante la saturación de las dos existentes, “El Arco Iris” y “La Paloma”. En el marco del llamado Plan 18.000 firmado con la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Puente y Villa de Vallecas, el ejecutivo autonómico se comprometió a abrir el centro en 2005, cosa que haría un año después. Pero en ese tiempo, el viejo inmueble sobre el que se asentaba “La Paloma”, ya deteriorado por su antigüedad, sufrió un incendio, con lo que alumnos y profesores fueron trasladados a la nueva escuela, que mantendría la misma denominación.

En agosto de 2006 se publicó la convocatoria de concurso para construir con carácter de urgencia un nuevo colegio público en la zona del Ensanche, con capacidad para 150 alumnos. En junio de 2007, la Unión de Vallecas, preocupada por la existencia en el distrito de una lista de espera para el nuevo centro de 285 niñas y niños y con su edificio a punto de ser acabado, se puso en contacto con la Consejería de Educación para conocer la fecha de su apertura. En su respuesta a la entidad ciudadana, la Comunidad se comprometió a abrir el centro en el primer trimestre del curso 2007-2008. Para desgracia del vecindario, la escuela sigue cerrada a día de hoy y el modelo de gestión aprobado dista mucho de ser totalmente público, tal y como reclaman los vecinos y vecinas del distrito.

En la tarde de ayer, jueves, varias decenas de personas de la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente y Villa de Vallecas se concentraron a las puertas de la Asamblea de Madrid para demandar una educación cien por cien pública y de calidad. El acto coincidió con la presentación, en el pleno parlamentario, de una moción en defensa de la educación y la sanidad pública en la región.