El Gobierno de la Ciudad de Madrid convertirá dos edificios de los Cuarteles de Daoiz y Velarde actualmente sin utilizar en nuevos equipamientos sociales de uso público. Para ello, la Junta de Gobierno ha dado luz verde a la recalificación de estos inmuebles, que estaban destinados a uso terciario. Tras la modificación aprobada ayer, toda la parcela de los Cuarteles pasa a ser dotacional de servicios colectivos (usos deportivos, de equipamientos y servicios de la administración pública). Con todo ello, la administración local pretende “fomentar la revitalización de espacios infrautilizados, dotándolos de contenidos que den respuesta a la demanda ciudadana de equipamientos”.

La Plataforma Ciudadana de Retiro, integrada por varias entidades ciudadanas del distrito, saluda la iniciativa en tanto responde a una reivindicación vecinal histórica y solicita a la administración local que escuche, a través de los cauces previstos en el Reglamento de Participación, la opinión de los vecinos del barrio de cara a definir el uso final de ambos edificios y en colaborar con las iniciativas que, de cara a recoger dicha opinión, se pudieran habilitar desde el movimiento ciudadano en la zona. No es un secreto que Retiro, un distrito urbanísticamente consolidado carece, a pesar de la dimensión de equipamientos del calibre del parque de Retiro o la Casa de Vacas, de dotaciones públicas que respondan a las necesidades de sus vecinos. Esta carencia es particularmente acuciante en lo que respecta a los equipamientos culturales y sanitarios, parcialmente resueltos con la construcción prevista de un centro juvenil con biblioteca en la calle Luis Peidró, la biblioteca de la Casa de Fieras o el centro de salud de Adelfas. Lo que clama al cielo, sin embargo es, en opinión de los portavoces de la Plataforma de Retiro “que ninguna de las entidades ciudadanas que integran la Plataforma disponga de un local donde desarrollar su trabajo más que la Asociación de Vecinos Los Pinos de Retiro Sur. Veinte metros cuadrados para una decena de entidades que trabajan de forma voluntaria para fomentar el desarrollo de la democracia local y la defensa del interés general en nuestros barrios. ¿Prevé el Ayuntamiento dar un salto adelante desde la exposición de motivos del Reglamento de Participación Ciudadana a la realidad del territorio? ¿Cabría reservar parte de los 8.000 metros cuadrados de superficie de ambos edificios para dar carta de naturaleza a tan buenos propósitos? Por lo que a los vecinos respecta, manifestamos nuestra más abierta disposición a colaborar en una definición participada de los cuarteles, objeto de lucha vecinal desde hace ya veinte años”.