Esta mañana, un grupo de activistas de Ecologistas en Acción y de la FRAVM ha denunciado la inacción del Ayuntamiento de Madrid ante los altos índices de contaminación que se registran en la capital. Para hacerlo, han elegido la estación de medición de Gregorio Marañón que, en lo que va de año, ha superado en más de 5 ocasiones algunos límites de contaminación por dióxido de nitrógeno.

En virtud de la legislación vigente en materia de calidad del aire y protección de la salud de la población, en 2009 la contaminación atmosférica no debería superar más de 18 horas el llamado valor límite horario de dióxido de nitrógeno. Las cifras, sin embargo, hablan por sí mismas: en lo que va de año, la estación de medición de Gregorio Marañón ya ha superado hasta en 87 ocasiones el mencionado límite, multiplicando casi por cinco los valores máximos permitidos.

El conjunto de la red arroja cifras aún más preocupantes: la media de contaminación por dióxido de nitrógeno de toda la red se sitúa en 51,4 microgramos por metro cúbico, casi 10 puntos por encima de lo permitido por la ley (42). El origen de la polución procede, en un 72%, del tráfico, según informaciones del propio Ayuntamiento de la capital.

Medidas anunciadas

Durante la acción de protesta de esta mañana, la FRAVM y Ecologistas en Acción han valorado una de las medidas anunciadas hace unos días por el Ayuntamiento de Madrid, la referida a la puesta en marcha de Zonas Bajas de Emisión, “anunciada por tercera vez -han matizado- y que debería haber entrado en funcionamiento en 2008”. “El Ayuntamiento -han señalado- no ha fijado los criterios y, una vez más, ha pospuesto su puesta en marcha a la entrada en funcionamiento de la nueva red de medición de la contaminación”.

Ambas organizaciones han recordado hace ya tiempo que, “en virtud de la legislación vigente”, el Ayuntamiento debería haber puesto en marcha un plan que reduzca rápidamente la contaminación “a niveles tolerables”. Sin embargo, han añadido, el Consistorio “se dedica a anunciar acciones que no lleva a cabo” mientras numerosos estudios señalan que la contaminación provoca “hasta 2.000 muertes prematuras al año”, una situación que ha motivado una investigación del Fiscal General de Medio Ambiente.