Para la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), esta renuncia, aún siendo temporal, supone una pequeña gran victoria ciudadana, y es fruto directo de la enorme oposición social que ha generado. Desde que la Consejería de Sanidad hizo pública su propuesta en el mes de noviembre, los actos de protesta han sido in crescendo, especialmente desde que se conocen los 14 centros de salud en los que se ha puesto en marcha el plan piloto autonómico. Las asociaciones vecinales de la región, junto a las plataformas locales en defensa de la sanidad pública, se han implicado al máximo para conseguir la retirada del plan, y este mes de febrero han organizado ocho manifestaciones de protesta ante otros tantos centros de salud afectados por el proyecto piloto y numerosas charlas y asambleas informativas. La semana pasada, varios cientos de personas se manifestaron ante los establecimientos del plan piloto en Leganés y en los distritos capitalinos de San Blas-Canillejas, Chamartín y Puente de Vallecas.

La Comunidad de Madrid ha renunciado a aplicar su propuesta durante los tres meses escasos que quedan de legislatura, lo que no implica que renuncia a ella de manera definitiva, y ni siquiera que suspende su proyecto piloto en los 14 centros de la discordia. Por ello, la FRAVM y sus asociaciones vecinales, cuyo objetivo es que la propuesta de reducción horaria en Atención Primaria se guarde para siempre en un cajón, mantienen los actos de protesta previstos para los próximos días. El primero de ellos tendrá lugar esta tarde en Arganda, ante el Centro de Salud Arganda Felicidad, sito en la calle de la Felicidad, 2. La concentración comenzará a las 18:30. El jueves 28 de febrero a la misma hora la movilización se trasladará al Norte, a Alcobendas, con una concentración ante el Centro de Salud Marqués de Valdavia (Paseo de la Chopera, 100).

De sabios es rectificar, y eso es lo que, al menos de manera parcial, ha hecho Garrido con su plan de cierre de las consultas en Atención Primaria a partir de las 18:30. Ahora esperamos que la Comunidad de Madrid renuncie al proyecto de manera definitiva, y la invitamos a que la próxima vez que sugiera una iniciativa que vaya a afectar a toda la población madrileña, lo haga después de generar un consenso mayor, contando no solo con dos organizaciones médicas sino con el resto de sindicatos y, especialmente, con las personas usuarias y organizaciones sociales como las asociaciones vecinales y los colectivos de pacientes.