En agosto de 2005, la Asociación de Vecinos Valle Inclán de Prosperidad y la Asociación de Viandantes A PIE presentaron en el Ayuntamiento sus alegaciones al proyecto de zona de aparcamiento para residentes del parque de Berlín, alegaciones que la Junta Municipal de Chamartín aprobó por unanimidad en el pleno del 27 de septiembre del pasado año. Apenas unos meses después, en marzo del presente año, la Dirección General de Movilidad presenta una propuesta para ampliar el número de plazas de 500 a 800, una actuación que incrementaría notablemente el tráfico en el barrio. El pasado 6 de mayo, la asociación de vecinos convocó un acto lúdico-festivo para pedir a la Junta Municipal que, en cumplimiento de la unánime aprobación de las alegaciones, se oponga a la propuesta de la Dirección General de Movilidad, una cita que contó con el respaldo de más de un centenar de vecinos.

Pero hay más. La asociación de vecinos denuncia que la Junta Municipal de Chamartín pretende llevar a cabo una serie de actuaciones en el barrio de Prosperidad, como la remodelación de la plaza de la Prospe y del parque de Berlín, la eliminación de la pista de baloncesto junto al auditorio, unas actuaciones que, en su opinión, “van en detrimento del uso de los espacios públicos del barrio y en beneficio de su uso con fines privados o de pago”. Estas actuaciones, señalan, ‘van encaminadas a erradicar la presencia de un cierto tipo de personas que utilizan en la actualidad estas plazas y parques para reunirse y divertirse, pero que no son potenciales `consumidores de ocio´. A cambio pretenden sustituirlas por otro tipo de público consumidor, que puede pagar ciertas actividades. El modelo económico dominante al que sirve el actual gobierno municipal prioriza los intereses privados, convirtiendo las calles de nuestras ciudades en un mero lugar de paso destinado a ir al trabajo o a consumir en las grandes superficies comerciales o en los fastuosos eventos culturales. La ciudad está diseñada en función del transporte privado, que por su necesidad de subterráneos, puentes, circunvalaciones, parkings, ha desfigurado la faz de las ciudades hasta hacerlas irreconocibles, han desmembrado los barrios y desestructurado a la población, convirtiendo a las personas en meros consumidores que salen directamente desde su plaza de garaje a la plaza del hiper’.

Por todo ello, la A.V. Valle Inclán y el resto de colectivos de la Red de Barrio de Prosperidad reivindican la prioridad del uso público frente al uso privado, el interés social frente al interés privado y exigen que las calles y las plazas vuelvan a ser el lugar comunitario donde los ciudadanos se encuentran para convivir, compartir, dialogar, divertirse juntos; que la ciudad vuelva a estar habitada por convecinos, no por meros consumidores; reivindicamos el derecho a disponer de espacios públicos al margen de los circuitos del mercado.