La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) condena el desalojo del centro social autogestionado El Patio Maravillas, un proyecto comunitario que, en poco más de dos años, ha construido un importante punto de encuentro y actividad sociocultural en un distrito con graves déficit en materia de equipamientos públicos.

Durante este tiempo, los activistas del Patio han ofrecido decenas de actividades gratuitas (clases de castellano para inmigrantes, cursos de informática, talleres de agricultura ecológica, de creación artística…), sin olvidar los servicios prestados por la Oficina de Derechos Sociales a las personas migrantes más desfavorecidas. El Patio ha servido, asimismo, como espacio de encuentro de iniciativas como el Foro Social Mundial y de desarrollo de actividades de asociaciones vecinales que, como la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU), carecen de sede social.Tanto la entidad vecinal como la FRAVM solicitaron, hace unos meses, la expropiación del inmueble que ocupa el centro social en el número 8 de la calle Acuerdo toda vez que, a pesar de estar calificado como de dotación social, llevaba más de ocho años abandonado. “Los más de 33.000 vecinas y vecinos del barrio de Universidad sólo contábamos con el centro cultural Clara del Rey, el más pequeño, en superficie y en oferta cultural, de toda la ciudad. En estos dos años, El Patio ha puesto de manifiesto que la acción concertada de la ciudadanía organizada es capaz de crear fecundos espacios de creación y de ofrecer, de forma altruista y solidaria, la ayuda que las instituciones públicas niegan a las personas más desfavorecidas”, subraya Isabel Rodríguez, portavoz de ACIBU. Por todo ello, la FRAVM y la asociación vecinal del barrio de Universidad piden al Ayuntamiento de Madrid que expropie el edificio que ocupaba El Patio para su destino a un equipamiento público que satisfaga las demandas sociales y culturales de la ciudadanía madrileña, en especial, de las vecinas y vecinos del barrio de Universidad y que ofrezca espacios de encuentro para las diferentes expresiones de la ciudadanía organizada, de acuerdo a los criterios recogidos en el Reglamento Orgánico de Participación Ciudadana de Madrid.