Las asociaciones vecinales federadas de los distritos de Moncloa, Arganzuela, Usera, Latina y Carabanchel apoyan la iniciativa municipal para regenerar la ribera del Manzanares a su paso por la capital y convertirla en una zona verde de disfrute público, pero demandan que esto no sea únicamente un escaparate que oculte las carencias de las zonas anejas. Por ello, exigen que se frenen ciertas propuestas de recalificación de terrenos para construir viviendas, la creación de nuevos equipamientos sociales o la recuperación urgente de ciertos espacios sensibles. La mayor parte de las propuestas no son nuevas: fueron presentadas en su día ante los planes de recalificación de los terrenos del Vicente Calderón y los cinco proyectos de soterramiento de la M-30, entre otras iniciativas. Todas tienen un mismo telón de fondo, tal y como refleja el escrito de las alegaciones: “nuestra sistemática crítica y oposición a la sobredensificación residencial”.

Desde de que se conocieran los propósitos del Consistorio de trasladar el estadio, las asociaciones de la FRAVM se han opuesto a la recalificación de sus terrenos y a la de la antigua fábrica Mahou, para levantar miles de viviendas. La Federación defiende que el suelo de la factoría de cerveza, que hace unos años cerró sus puertas para trasladarse a Guadalajara, siga manteniendo su calificación de uso industrial para “alojar otras actividades industriales o económicas compatibles con el uso residencial del entorno”. Respecto al Calderón, en sintonía con las asociaciones de San Blas, se opone a su traslado a La Peineta por los problemas de movilidad que puede generar en la zona y por tratarse de un proyecto que implica la cesión de un equipamiento público que utilizan los vecinos a una entidad privada con ánimo de lucro, el Atlético de Madrid.

Por otra parte, la FRAVM ha solicitado que se realice “la evaluación de impactos del proyecto en su totalidad, considerando desde los impactos producidos por el soterramiento de la M-30 en los sistemas generales, la Casa de Campo, los daños en las terrazas del Manzanares, hasta el Reservado de Felipe II, el vivero municipal y el parque de Arganzuela”. En el ámbito de la Casa de Campo, pide la restauración inmediata de la Puerta del Rey y así como una intervención urgente en la Huerta de la Partida y Entorno, los Jardines de Felipe II, Faisanera y las Grutas renacentistas.Por ende, solicita la realización de un “estudio socioeconómico de los residentes y del estado de la edificación en el ámbito del Plan Especial río Manzanares y avenida de Portugal para que puedan delimitarse y declararse las áreas o zonas de rehabilitación íntegra (ARI o ARI) que de tales estudios resulten”. La AV Colonia la Princesa, por su parte, reclama la prolongación del túnel de la M-30 hasta el Nudo sur, “más allá de la calle del Vado”, y la Unión de Casa de Campo- Batán el soterramiento de la A-5 desde su salida en la avenida de Portugal hasta la conexión de la carretera de Boadilla, la declaración de la zona urbana afectada por el ruido de la A-5 como Zona de Actuación Acústica y la aplicación de medidas para reducir el impacto sonoro, entre otras actuaciones. Respecto al tramo comprendido entre los puentes de Praga y Toledo, las asociaciones vecinales piden un centro de mayores, un plan de movilidad “que permita determinar la necesidad de aparcamientos subterráneos”, el acondicionamiento del alcantarillado de Antonio López y un “muelle para escuela de piragüismo junto al puente de Toledo”, entre otras acciones.