En su nota, la FLAVL denuncia también que “desde enero de 2022, por la falta de presupuesto (no por falta de personal) en el laboratorio municipal se ha dejado de controlar la comida de los comedores de escuelas infantiles municipales y privadas, el agua de las piscinas municipales y privadas de uso público, el agua de fuentes ornamentales y el agua de los pozos y lagunas destinadas a riego”.

“Lo más grave, y de obligado cumplimiento municipal es el control del agua de consumo. Así mismo es obligatorio el control del agua de las piscinas municipales. El control de las aguas de riego y del agua de las fuentes ornamentales evita la posible transmisión de la legionelosis al aerosolizarse el agua y además en las praderas y jardines regados con aguas contaminadas puede transmitir a personas y mascotas gran número de enfermedades. No controlar las comidas de las escuelas infantiles pudiera originar problemas como gastroenteritis, salmonelosis, etc.”, alerta la federación vecinal.

Por otro lado, el colectivo asegura que “desde Semana Santa se ha dejado de controlar el agua de consumo público (red de agua) y no se hace el control del polen de Leganés”.

“El control de polen que se venía realizando, midiendo los niveles polínicos, era un apoyo fundamental para los alergólogos del hospital y centros de salud de Leganés, Fuenlabrada, Alcorcón, y otros municipios cercanos, que era utilizado para mejorar los tratamientos para los alérgicos. Esto ya no se hace”, subraya la FLAVL.

Por todo ello, la entidad denuncia “la dejadez por parte del Gobierno local del PSOE y Ciudadanos”, que ha generado una situación “de una extrema gravedad y refleja el interés de privatización y anteponiendo los negocios a la salud pública”.

“Luego nos encontraremos al PSOE manifestándose en defensa de la sanidad pública mientras que privatizan y cierran dispositivos en materia de salud pública”, concluye la federación vecinal en su comunicado.