Hoy arranca el calendario para la privatización de AENA y la cesión a manos privadas de los aeropuertos de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat y un conjunto de trece torres de control. En palabras del ministro de Fomento, José Blanco, “sólo transferiremos al sector privado la gestión si éste demuestra que es capaz de ser más eficiente que una gestión directa de AENA’ al objeto último de que las reformas permitan que ‘todo el mundo salga ganando, sobre todo ciudadanos’.

Los sindicatos CCOO, UGT y USO, por su parte, califican la operación como “desastre”. “El Ministerio -denuncian- ya tiene acordada la concesión de los aeropuertos de Barcelona y Madrid. Incluso tienen arreglado a qué empresas se les va a otorgar”. Sin embargo, apuntan, “no saben cómo van a recaudar los ingresos de ambos aeropuertos una vez concesionados. Se habla ahora de la necesidad de un convenio en el que participará la comunidad autónoma para ver qué cuantía se ingresaría en la Sociedad AENA Aeropuertos para sostener el resto de la red. La improvisación, la falta de estudio de un modelo serio y viable, y la incoherencia -concluyen- va a hacer que nuestros derechos resulten pisoteados ante la nueva situación. Desde la semana pasada, con la aprobación de la enmienda de CIU apoyada por todos los grupos parlamentarios, nada está garantizado”.

Por todo ello y, “a pesar de nuestros esfuerzos de responsabilidad y cordura, a costa de un considerable desgaste, ya sólo queda la movilización de los trabajadores” toda vez que “nuestros puestos de trabajo están muy seriamente comprometidos con este gobierno”.

La primera de las movilizaciones previstas tendrá lugar el próximo sábado 26 de febrero a las 12 de la mañana. Será una manifestación que partirá de Antón Martín y finalizará en la Puerta del Sol y que, advierten “sólo es el principio” de un conflicto al que “nos han llevado Blanco, Rodríguez Zapatero y este Gobierno incapaz y disminuido en su capacidad de gestión por una crisis de la que, no siendo parte de la solución, son parte del problema”.