Uno de los elementos que une a la gente que está participando en el Movimiento 15-M y, más específicamente, en el grupo de Medio Ambiente de la Asamblea Popular de Madrid, es la “indignación ante el avance de lo privado frente a lo público”. “La falta de democracia real en la ciudad” se traduce, en palabras de este colectivo, en “una planificación urbanística hecha a espaldas de los ciudadanos y ciudadanas” y “en una privatización de facto del espacio público, en el que los ciudadanos dejan de ser tales para pasar a ser consumidores, y el espacio público mismo se convierte a su vez en mercancía”.

Este modelo de planificación se materializa en proyectos que se “disfrazan de `ecológicos y verdes’” cuando en realidad “fomentan la contaminación y el derroche de recursos”. Proyectos que sólo contemplan un peatón que “va de una tienda a otra, sin ser entorpecido por el mobiliario urbano”.

Las plazas son, señalan, el reflejo “más sangrante” de este fenómeno toda vez que “se han vaciado para su explotación económica”. “Ya no son no son sitios de encuentro, debate, intercambio y convivencia”, sino que “se han convertido en lugares de compra o de tránsito”.

Para denunciar este fenómeno, el grupo de Medio Ambiente ha elegido una de las más emblemáticas de la capital, la Plaza Mayor, para su primera acción: un picnic al que invitan a acudir con comida, bebida sin alcohol y una planta para devolver a la ciudadanía el protagonismo de la escena urbana; convertir las calles y plazas en espacios accesibles para todos y todas y mejorar el paisaje urbano.

(Ver cartel en el fichero relacionado).