Papeleras desbordadas, rincones repletos de basura de todo tipo, aceras colmadas de heces de perro y de latas de refresco vacías, colillas, bolsas de plástico…El panorama se repite día tras día en San Cristóbal de los Ángeles (Villaverde), uno de los barrios más castigados por el desempleo y la pobreza de la capital. Por eso, hartos de aguantar una situación que viene de lejos y ante el riesgo de que el problema se enquiste, los vecinos y vecinas han decidido armarse de escobas y recogedores para adecentar ellos mismos el barrio.

La asociación vecinal del ámbito ha convocado para mañana sábado una jornada de limpieza con un doble objetivo: Por un lado, sensibilizar al vecindario para que cuide y respete su propio entorno. “Porque el barrio es de todas y todos los vecinos. Por mucho que limpien los barrenderos sino cuidamos nuestro barrio siempre estará sucio”, se puede leer en una octavilla que la entidad ciudadana repartirá mañana durante la acción. Y, por otro, reclamar al Ayuntamiento más medios humanos y materiales en la limpieza y mantenimiento de la zona.

Tal y como denuncia la asociación vecinal, “solo tenemos dos barrenderos para todo el barrio, que además compartimos con el polígono La Resina, y los fines de semana ninguno. Hay calles que, como mucho, se barren una vez al mes”. “Las quejas de los vecinos han sido constantes durante todo el verano y en septiembre se constituyó una comisión de limpieza y seguridad en el barrio que reúne todas las semanas a unas 15 personas”, indica la presidenta de la entidad, Prado de la Mata, que teme que con la caída de la hoja en otoño el problema empeore.

Para satisfacción del vecindario, a principios de agosto el Consistorio realizó una limpieza integral de San Cristóbal. “Pero si luego no se mantiene un nivel mínimo de limpieza esto no sirve para nada”, concluye la representante vecinal.