Unas 400 vecinas y vecinos de Carabanchel participaron el pasado domingo en una plantación de árboles en el parque Manolito Gafotas que está adquiriendo casi el estatus de tradición. Por sexto año consecutivo, exigieron al Ayuntamiento de Madrid que “adecente” el parque, que sigue “abandonado y convertido en una escombrera” y recordaron a los responsables políticos que son ellos mismos quienes se encargan de mantener este espacio verde.

Además de la conservación del parque, otro problema preocupaba a los vecinos: el proyecto de ampliación de la M-40 promovido por el Ministerio de Fomento que, el pasado mes de enero, sacó a licitación los proyectos de calzadas de servicio de varios tramos. Al igual que los vecinos y vecinas de otros distritos afectados por el proyecto, los de Carabanchel rechazan la propuesta porque invade las zonas verdes que separan la autopista de las viviendas cercanas. Entre ellas, la del propio parque Manolito Gafotas que, recuerdan, “ya fue ilegalmente reducido en su día por las conexiones de la R-5 y la M-45”. La AV Carabanchel Alto denuncia, asimismo, que la ampliación de la vía de circunvalación incrementará la contaminación atmosférica y los índices de contaminación acústica, que ya en la actualidad rebasan los límites permitidos por la ley. Advierten, asimismo, que la obra no acabará con los atascos ya que los embotellamientos en esta zona responden a la insuficiente capacidad de la A-5 para absorber el tráfico que recibe desde la M-40.

En el acto, la asociación vecinal recordó que el pasado 13 de mayo, en plena campaña electoral, el alcalde de Madrid declaró que solicitaría a Fomento el soterramiento de la M-40.