Sus vecinos y vecinas pueden presumir hoy de vivir en uno de los distritos periféricos mejor comunicados de la capital. Decenas de líneas de autobuses urbanos, varias paradas de metro y una moderna red de calles y viarios hacen de Hortaleza un lugar felizmente conectado con la almendra central. Pero esto no siempre fue así. A principios de los setenta, la única vía que unía con Madrid a los nuevos desarrollos de Canillas y Villa Rosa, colonias que surgieron al calor de la emigración interior de esos años, era la degradada carretera de Canillas. Hicieron falta decenas de protestas ciudadanas para conseguir no sólo la modernización de esta conexión sino la llegada de los buses de la EMT o de la red de Metro. Años de manifestaciones, recogidas de firmas y todo tipo de actos de las asociaciones vecinales del distrito para arrancar a la Comunidad de Madrid la apertura de estaciones del suburbano en barrios como Manoteras, Villa Rosa, San Lorenzo, Pinar del Rey y Parque de Santa María. Fotografías de estas luchas ciudadanas, junto a otras como la conquista de equipamientos educativos públicos en Villa Rosa, la transformación del barrio de Portugalete o el parque de Valdebebas forman parte de la exposición “40 años de acción vecinal” que se inaugura mañana jueves a las 19h en el Centro Cultural Carril del Conde de Hortaleza. El acto contará con la presencia del actual presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), Nacho Murgui, y de una buena representación del activo movimiento vecinal del distrito. La exposición, tras recalar en el Museo de la Ciudad de Madrid, Coslada, Fuenlabrada y Leganés, puede visitarse en el citado espacio municipal desde hoy hasta el 14 de noviembre en horario de 9h a 14h y de 16h a 21h, de lunes a domingo.

La muestra “40 años de acción vecinal”, cuyo contenido íntegro puede visitarse en el sitio web www.memoriavecinal.org, es un proyecto conjunto de la FRAVM y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), y se enmarca en los actos de celebración del 40 aniversario del nacimiento del movimiento ciudadano. A Hortaleza llega de la mano de la Coordinadora de Entidades Vecinales, que ha elaborado sus propios paneles de fotografías.

En 1968, al amparo de la Ley de Asociaciones del régimen franquista, se legalizó en Madrid la primera asociación vecinal. Tal reconocimiento daba cobertura legal a una forma de organización ciudadana que, sorteando las dificultades impuestas por una rígida vigilancia policial, se había extendido en los barrios y municipios de la región. Ilegalizados los partidos políticos y los sindicatos situados fuera de la órbita del régimen, el movimiento vecinal se convirtió en cauce para expresar las demandas populares. Éstas tenían que ver con las precarias condiciones de vida impuestas por un acelerado y caótico proceso de industrialización y por una Administración plegada a intereses especulativos, como con el reconocimiento de los derechos y libertades de ciudadanía y el establecimiento de un régimen democrático. Hoy, 40 años después, la región está sembrada de huellas de la labor de las miles de personas anónimas que, durante este tiempo, han trabajado de forma desinteresada por construir una comunidad más habitable y humana. Huellas que se dejan sentir en zonas verdes salvadas de depredadores proyectos urbanísticos, en la salvaguarda de edificios históricos, en el acceso a viviendas dignas a miles de familias con escasos recursos, en la construcción de colegios, de centros sanitarios, en la recuperación y organización de fiestas populares y en la construcción cotidiana de una democracia participativa que rebosa los cauces establecidos por el modelo representativo, entre otras muchas.

1.200 imágenes esbozan, de manera aún superficial, la trayectoria de este movimiento en Madrid, narrada en 80 “batallas”, elegidas de forma consensuada por las asociaciones vecinales de la FRAVM, entre ellas la guerra del pan; la manifestación Por la amnistía, contra la carestía y por la legalización de las asociaciones de vecinos de la calle Preciados en junio de 1976; la conquista de la remodelación de 28 barrios de la capital que garantizó el acceso a una vivienda digna a 150.000 personas; la conquista, a pie de calle, de la mejora del transporte público en Leganés o de su red de gas ciudad,…

Junto a la exposición, la FRAVM ha editado un libro-catálogo de 330 páginas que recoge 377 fotografías de la muestra, así como una serie de textos de especialistas y de dirigentes históricos del movimiento vecinal y de otros movimientos que, como el sindical, siempre han mantenido un estrecha relación con las asociaciones vecinales.