Centenares de personas recorrieron las calles del barrio de Butarque, en el distrito de Villaverde, el pasado domingo 9 de diciembre para reclamar la paralización de las obras de construcción de una gasolinera en la calle Hulla. La Asociación Vecinal Independiente de Butarque (AVIB) advierte de que la futura estación de servicio, que contará con un tanque de 70.000 litros de combustible, seis surtidores de cuatro mangueras cada uno, un puente de lavado automático, seis boxes de autolavado manual y siete plazas de aparcamiento es, no solo innecesaria, sino peligrosa. Innecesaria porque está situada a apenas 600 metros de otra gasolinera y, peligrosa, por su cercanía a la zona de juegos de un parque y a dos equipamientos públicos especialmente sensibles: una escuela infantil y un centro de salud. La entidad vecinal califica, por tanto, la instalación de la estación como una “barbaridad” que “hay que intentar evitar”. Dos mil vecinas y vecinos ya han firmado una petición dirigida al consistorio madrileño, al que culpan, junto con el Gobierno regional, de no notificarles ni los plazos ni la evolución de la licencia de construcción, a pesar de que la asociación estaba personada como parte interesada en el expediente.

La entidad vecinal pide que el Ayuntamiento conceda una reunión “de manera urgente” para buscar alternativas “antes de que las obras sigan avanzando”. Lo que el barrio necesitan, recuerdan, son equipamientos fundamentales como el centro de salud “prometido desde la anterior legislatura” y que ahora, entienden, “queda en el aire con la construcción de la gasolinera”.