En palabras de su presidenta, Estrella García, “nos parece inaceptable que en todo el tiempo que llevamos reclamando necesidades, no haya habido ni una pequeña actuación municipal en el barrio, más que la consistente en el rebaje de seis o siete badenes en la calle Gloria Fuertes.”

La demanda del rebaje de los badenes nació en el año 2014 ante las reiteradas peticiones de los vecinos tras una encuesta realizada por la asociación donde participaron 700 personas. Además, la asociación vecinal encargó un estudio técnico, que concluyó que los resaltos analizados en el barrio vulneran la normativa.

En aquel momento, el hoy alcalde era concejal en la oposición y votó junto con su grupo municipal a favor de la moción que la asociación presentó en el pleno municipal del 18 de septiembre de 2014 instando a la revisión de todos los badenes instalados el barrio de Tempranales con objeto de comprobar su adecuación a la normativa y, en su caso, rebajarlos o eliminarlos.

Por otro lado, sigue pendiente la creación de un parque infantil inclusivo en el barrio, compromiso que salió en una reunión mantenida en junio entre representantes de la asociación vecinal y el alcalde y los concejales de Urbanismo y Medio ambiente. Se trata de un espacio basado en la integración de los juegos habituales con juegos accesibles y adaptados para niños y niñas con alguna discapacidad, para que también ellos y ellas puedan disfrutar del parque junto con el resto sus amigos.

La asociación también denuncia la inacción con los problemas de transporte que sufre el barrio. En la actualidad, el único medio de transporte público en la zona es la línea de autobús número 158, que llega hasta la estación de Chamartín, y tiene una frecuencia de una hora entre las 7 y las 22 horas, insuficiente para los vecinos y vecinas. Asimismo, otra queja recurrente es el inicio de la cabecera, ubicada en el Bulevar Picos de Europa nº 34, que hace que los vecinos de las 376 viviendas de la calle Garajonay y avenida Arribes del Duero se tengan que desplazar hasta dicho punto, alejado de sus viviendas.

Para la asociación “resulta muy decepcionante que no se escuche a los vecinos, ni se atienda las llamadas de la asociación como su representante, por lo que se plantean nuevas acciones que contribuyan la legítima defensa de los intereses del barrio”.