El pasado 12 de febrero, el Ayuntamiento cerró el equipamiento “por obras en el sistema de calefacción”, unos trabajos que durarán, como poco, hasta el próximo 1 de abril, fecha en la que prevé su reapertura. AFUVEVA, a la par que critica la “mala gestión” del Consistorio en este asunto, demanda que reapertura se produzca de manera inmediata.

No es la primera vez que se clausura este espacio. En 2015 el Ayuntamiento lo cerró durante tres meses por desprendimientos del techo, y antes lo hizo por un periodo mayor por la aparición de grietas en el edificio. En esta ocasión, “sabemos que el problema viene de la caldera del edificio, que no admite más reparaciones ni mantenimiento, que es necesario sustituir por una nueva y que esta situación se conocía desde hace tiempo por parte del Ayuntamiento”, sostiene la asociación vecinal, molesta porque ha tratado de contrastar esta información con el concejal del distrito pero hasta la fecha no ha logrado mantener con él reunión alguna, tal y como ha solicitado.

“No es razonable que lleguemos a esta situación. No es normal que cuando una caldera llega al final de su vida útil haya que cerrar la biblioteca hasta que se compra otra y se instala. Y por supuesto, no es en absoluto normal que este cambio suponga el cierre de la biblioteca seis semanas o ya veremos cuánto”, se queja AFUVEVA en su escrito, que tiene muy claro el origen de la clausura del centro. “El cierre de la biblioteca es el resultado de la mala gestión municipal que, disponiendo de medios y servicios de mantenimiento, permite que la situación de deterioro de la caldera llegue al límite, sin que luego el Ayuntamiento tenga capacidad de respuesta rápida que solucione el problema en un tiempo razonable”, apostilla.

Por ello, AFUVEVA exige “que el Ayuntamiento mejore su gestión, que vigile más sus instalaciones, que las cuide mejor, y que ante un problema que avisa, que ha de ocurrir tarde o temprano, se tomen medidas con la antelación suficiente, se planifique y se resuelva con prontitud”. “No queremos más chapuzas, que al final las acabamos pagando los de siempre: las vecinas y vecinos. Queremos unos servicios públicos culturales de calidad. Queremos unos gestores responsables y eficientes. Por la apertura inmediata de nuestra biblioteca”, concluye la entidad vecinal.