Entre noviembre y diciembre de 2019 la Asociación Vecinal de Sol y Barrio de Las Letras presentó ante la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid 984 denuncias contra pisos turísticos por diversas infracciones con el fin de que iniciaran los preceptivos procedimientos sancionadores. Y la semana pasada, por fin, el colectivo ciudadano recibió las primeras notificaciones de la Consejería de Cultura y Turismo que dan cuenta de la incoación de varios expedientes. Un total de 22 “comunicados de inicio de expediente” contra otras tantas VUT “por supuesta infracción de la normativa turística”, una cifra ridícula para un volumen tan grande de denuncias.

Por ello, cansadas de la escasísima diligencia mostrada por el Gobierno regional ante un fenómeno que tras un año de pandemia vuelve a crecer de manera desordenada, Víctor Rey, presidente de la AV de Sol y Barrio de Las Letras, y Manuel Osuna, portavoz de la AV La Corrala, aseguraron esta mañana que en unos días presentarán el citado contencioso “por inacción e incumplimiento de obligaciones” en relación, de momento, a 34 de las VUT más conflictivas. No en vano, alguna acumula hasta 38 intervenciones policiales. Estos pisos se encuentran en las calles Arrieta, San Felipe Neri, Mayor, Atocha, Prado, Sacramento, Preciados, Carrera de San Jerónimo, Sol, Cedaceros, Cabeza y Carmen, y han sido denunciados por vecinos residentes en los últimos meses por ruidos y otras molestias provocadas por fiestas ilegales. Tras presentar el contencioso-administrativo, las asociaciones vecinales estudiarán abrir la vía penal.

“La Comunidad ya tendría que haber actuado ante esos 984 expedientes pero no están haciendo nada de lo que una Administración pública tendría que hacer en defensa de los intereses de sus vecinos”, ha denunciado Víctor Rey, antes de describir los padecimientos que cada fin de semana sufren muchos vecinos que conviven con VUT, y que se traducen en ruidos, “broncas”, un aumento de la suciedad y deterioro de las zonas comunes y un incremento de la sensación de inseguridad.

A esos expedientes hay que sumar la denuncia contra 36 pisos turísticos por la organización de fiestas ilegales que la FRAVM y las asociaciones vecinales del distrito Centro presentaron en comisaría el pasado 24 de febrero.

Respecto a la actuación del Consistorio de Madrid, Rey ha informado que la Agencia de Actividades del Ayuntamiento les notificó el pasado febrero 50 órdenes de resolución para su cese, 219 con informe de inspección y 531 en trámite de audiencia previa al cese, del casi millar de denuncias presentadas hace un año y medio. “Si nos han dado la razón, por qué no actúan para resolver el problema” se ha preguntado el dirigente vecinal.

En su rueda de prensa, los representantes vecinales han estado acompañados por varios vecinos afectados por VUT y por el responsable de Urbanismo y Vivienda de la Federación Vecinal, FRAVM, Vicente Pérez Quintana. Este último recordó que según el INE, en el distrito Centro de Madrid se concentran unas 8.000 viviendas de uso turístico, “cuando probablemente sean más”. “De esas 8.000, casi todas carecen de licencia y no pueden obtenerla porque incumplen los requisitos, como tener un acceso independiente”, ha asegurado. “Tanto Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid tienen instrumentos para actuar” pero el problema de fondo es que “la legislación no se cumple“, ha subrayado Pérez Quintana.

El portavoz de la AV La Corrala, Manolo Osuna, por su parte, ha alertado de que el centro de la capital se está quedando sin barrios y se está convirtiendo en un “parque temático” para turistas.