Miles de personas inundaron ayer la plaza de Morata de Tajuña para recordar, por enésima vez, al Ejecutivo central que las vecinas y vecinos del municipio se oponen a la instalación de una central térmica en el municipio y poner de manifiesto el apoyo popular a la iniciativa de los trece ediles de los cuatro partidos con representación en la corporación morateña (PP, PSOE, IU y Unidos por Morata) de encerrarse en el Ayuntamiento en señal de protesta y presentar su dimisión si el Ministerio de Industria sigue adelante con el proyecto de instalación de la central. La central, promovida por la empresa belga Electabel, cuenta ya con la declaración positiva de impacto ambiental y fue declarada de utilidad pública por el Consejo de Ministros en junio de 2007.

El pasado viernes 22 de febrero, responsables del ministerio de Industria anunciaron a los ediles morateños que han paralizado la expropiación de los terrenos donde se pretende instalar la central. La Corporación municipal, sin embargo, no marcha atrás con su amenaza de dimisión en bloque hasta que no tengan un compromiso por escrito de los promotores del proyecto de “que se buscará otra ubicación para la térmica” porque los morateños han comprobado que ‘los plazos para la instalación de la central se han ido cumpliendo y lo único que han hecho ha sido desconvocar la reunión que tenían el 12 de marzo para levantar las actas de explotación’.

La masiva afluencia de vecinas y vecinos de Morata y de los municipios colindantes a la concentración convocada ayer por la Plataforma de Morata puso de manifiesto que la lucha ciudadana iniciada en 2001 contra la instalación de la central no decae y que, como anunció Lorenzo Mora, presidente de la A.V. Morata de Tajuña desde el balcón del Ayuntamiento, “no pararemos hasta conseguir un compromiso por escrito de que la central no se instalará en Morata”. No se extendió mucho en su intervención, pero señaló algunos de los argumentos más contundentes para explicar la oposición a la central: “El sur de la Comunidad de Madrid contribuye con creces al crecimiento económico de la región. Somos los vecinos del sur los que soportamos la contaminación que generan todas las cementeras, incineradoras y canteras instaladas en los pueblos del sur. Y creemos que ya es suficiente. Sólo la cementera de Morata emite el 67% de la contaminación industrial registrada en la Comunidad de Madrid y todavía quieren instalar una central que contaminará como si circularan por nuestras calles 500.000 coches”. Ladislao Martínez, portavoz de Ecologistas en Acción, añadió que “contra lo que quieren hacernos creer, España es exportadora de energía eléctrica. Existe excedente, así que no se entiende el empeño del Gobierno por instalar una central que contribuirá de forma alarmante al cambio climático hoy tan en boga”. Cristina Martínez, portavoz del AMPA del Colegio Público del municipio advirtió que “las madres y padres no vamos a permitir que nuestros hijos estén expuestos a más contaminación de la que ya sufren”.

La concentración, a la que asistieron una representación de la Junta Directiva de la FRAVM y varios ediles de otros municipios del sureste de la región, como Colmenar de Oreja, Arganda del Rey, Villarubia de Santiago, Rivas-Vaciamadrid y Villarejo de Salvanés, así como los alcaldes de Arganda y Perales de Tajuña, entre otros, se dio por finalizada con la interpretación del “Romance de la térmica”, que finalizaba recordando que “el alcalde y concejales/ todos juntos y unidos están/ no importando ya su ideología/sólo cuenta nuestro bienestar”.