A pesar de que ningún responsable del Plan de Vivienda Joven de la Comunidad de Madrid, programa en el que se insertan los pisos, les ha informado de las causas de este retraso, los nuevos vecinos han descubierto que la parcela aún no tiene la calificación definitiva, sino una provisional que data del 22 de diciembre de 2005. “Hartos de la espera y de una falta de información total, decidimos intentar obtener información por otros medios. Y así fue como nos enteramos de que hay un problema con el terreno, que no es propiedad al 100% de la Comunidad de Madrid sino que también tiene parte el Ayuntamiento”, indican los afectados, antes de continuar: “el problema es probablemente político y hasta que no se pongan de acuerdo el Ayuntamiento y la Comunidad, y el Ayuntamiento ceda su parte del terreno, no van a conceder la calificación definitiva y no vamos a tener nuestra casa”. “Desde el 22 de diciembre de 2005 han tenido tres años y medio para solucionarlo”, se quejan con amargura los vecinos y vecinas de la promoción, que cuentan con el total apoyo de la Asociación Vecinal PAU-Ensanche de Vallecas.

El 9 de mayo de 2007, un grupo de jóvenes resultó agraciado con un piso en la parcela 1.32D del PAU de Vallecas. Tal y como ellos mismos reconocen, fue uno de los días más felices de su vida, pero esa felicidad se iría desvaneciendo poco a poco al ir conociendo detalles del proyecto como el tamaño de las casas. De las 48 viviendas, 31 tienen un sólo dormitorio y una superficie total de 40m2 en vez de los 70m2 anunciados en el Plan de Vivienda Joven.

En la Oficina de Información al Adjudicatario del Plan de Vivienda Joven, que es el único punto de información al que tienen acceso, les comunicaron que la fecha de entrega de los pisos iba a ser el tercer trimestre de 2008. Posteriormente ésta se desplazó al cuarto trimestre. La obra terminó completamente en septiembre de 2008 y en noviembre por fin recibieron una carta requiriéndoles la documentación habitual, asegurando que “en breve” se pondrían en contacto con los adjudicatorios para que eligiesen vivienda y firmaran el contrato previo a la entrega de llaves. Aún siguen esperando esa llamada y en la Oficina sólo les invitan a tener paciencia.

La documentación consignada caduca a los seis meses y ya casi se ha cumplido ese plazo, con lo que temen que les vuelvan a pedir los mismos papeles, con el consiguiente gasto de tiempo y esfuerzo. “Lo peor de todo -protestan los afectados- es que no sabemos cuándo se va a terminar esta espera. Estamos hartos de tantas mentiras y desilusiones, sólo recibimos por parte de la Comunidad de Madrid la respuesta de ‘No sabemos nada, hay que esperar’ sin ningún tipo de explicación del por qué del retraso. No podemos planificar nuestra vida, están todas nuestras ilusiones y planes paralizados, a la espera de que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid quieran ponerse de acuerdo por fin y conceder la licencia que nos falta… mientras tanto nuestros pisos siguen cogiendo polvo”, concluyen.