Más de 6.000 ciudadanos han secundado la campaña de recogida de firmas promovida por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) para denunciar la desproporcionada subida de los billetes de 10 viajes y de los abonos de transporte aplicada el mes de enero pasado, la tercera en un año. El incremento acumulado del precio del transporte público desde enero de 2008 hasta enero de 2009 triplicó el del IPC lo que, en palabras de la responsable de Transportes de la FRAVM, Mª Carmen Lostal, “castiga a las familias trabajadoras obligándoles a hacer un esfuerzo extraordinario y desproporcionado en un momento de grave recesión económica y de recorte de ayudas y prestaciones sociales”.

Lostal invita a José Ignacio Echeverría a cambiar el lema de su consejería -Usa el transporte público, por kilómetros de razones- ya que este tipo de medidas desincentiva su uso. “Las vecinas y vecinos de la región estamos hartos de pagar cada vez más por utilizar el transporte público cuando estos incrementos no se traducen en la mejora del servicio. Seguimos sufriendo, día sí y día también, retrasos y averías en las líneas de metro. Zonas consolidadas de la capital, como el barrio de Santa Eugenia (Villa de Vallecas), tienen unas comunicaciones propias de décadas pasadas. Hace más de 35 años que sus 30.000 vecinos están esperando que la Comunidad de Madrid construya un ramal que garantice la llegada del suburbano a su barrio y que mejore la conectividad de los autobuses de la EMT con el centro de la capital. En noviembre de 2007 la asociación del barrio registró 12.300 firmas en la Asamblea de Madrid pero tales reivindicaciones, en palabras de los responsables del Gobierno regional, `no entraban en sus planes’. Las vecinas y vecinos de San Fernando de Henares, como los de otros municipios, siguen peleando para incrementar la frecuencia del paso de los autobuses que les comunican con la capital y por mejorar sus prestaciones, ya que sigue habiendo muchos vehículos que no tienen rampas de acceso para las personas con problemas de movilidad y para los padres y madres que viajan con cochecitos…, un problema al que también tienen que hacer frente en la mayoría de las estaciones de metro. Un Gobierno que se permite el lujo de decir que se va a apretar el cinturón para hacer frente a la crisis no puede castigar así las ya maltrechas economías familiares con desproporcionadas subidas carentes de justificación. Porque ni responden al incremento de los suministros, ni se traducen en la mejora de los servicios”, denuncia.

La FRAVM pide, por tanto, al Gobierno regional, que congele las tarifas y que sus futuras revisiones no superen, en ningún caso, el IPC.