Porque eso mismo es lo que ocurrirá cuando se ejecute el proyecto Madrid Nuevo Norte, la propuesta urbanística que en estos momentos impulsan el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Fomento y Distrito Castellana Norte (DCN), un consorcio formado por el BBVA y la constructora San José. El plan incluye edificar una superficie de 2.830.000 m², de los cuales 1.730.000 m² se destinarán a oficinas. También la construcción de 11.000 viviendas, un conjunto de rascacielos y una gran losa, que servirá para cubrir las vías de tren.

Se trata de una intervención gigantesca que tanto los grupos conservacionistas como la inmensa mayoría de los colectivos vecinales de los barrios afectados por el proyecto rechazan sin ambages. Las razones son muchas y poderosas, como puede verse al final de esta información, y estos grupos volverán a exponerlas este sábado, 3 de febrero, en una marcha a pie y en bicicleta que tendrá lugar en los terrenos de la Operación Chamartín. La plataforma ciudadana Zona Norte, la FRAVM, Ecologistas en Acción, ARBA, la Plataforma por el Derecho a la Ciudad y la red Madrid No Se Vende promueven un acto que arrancará a las 10:30 en la Plaza de Cibeles para las personas que deseen desplazarse en bicicleta y a las 12:00 en la estación de Cercanías de Fuencarral para aquellas que tienen previsto hacerlo a pie. Los participantes realizarán una visita guiada a los terrenos de la operación, en los que, además, plantarán un buen número de árboles.

La Plataforma Zona Norte, que agrupa a las asociaciones de barrio del entorno de la operación y a un colectivo de pequeños propietarios de suelo, además de la FRAVM, siempre se ha mostrado muy crítica con el último plan municipal, que prácticamente devuelve la operación a su casilla de salida, tras enterrar el proyecto precedente Madrid Puerta Norte, que sí tenía las simpatías del movimiento ciudadano. Pero, ¿por qué no nos gusta el actual Madrid Nuevo Norte?
– En primer lugar, porque el volumen total de espacio edificable es absolutamente desproporcionado para las necesidades de nuestra ciudad. Hablamos de 2.830.000 m², de los cuales ¡1.730.000 m² se destinarán a terciario!
– Del mismo modo, 11.000 viviendas sigue siendo un número demasiado elevado, y choca con la enorme bolsa de casas vacías y en desuso que atesora la capital, que supera las 150.000, según datos del último Censo.
– Pero nos complace aún menos que de esas 11.000 viviendas, Madrid Nuevo Norte solo destinará el 20%, es decir, 2.200, a pisos con algún grado de protección oficial.
– Esto supone una oportunidad perdida para avanzar en el reequilibrio de la ciudad, en teoría uno de los caballos de batalla del actual Gobierno municipal.
– El enorme número de viviendas y unidades de terciario auguran la congestión de la zona, es decir, atascos, problemas graves de movilidad, así como un incremento de la contaminación atmosférica y acústica.
– Carece de toda lógica que el proyecto compute como zona verde la losa de hormigón que servirá para cubrir las vías de tren.
– El proyecto no contempla la construcción o adecuación de equipamientos para los barrios ya existentes en el entorno de la operación. La FRAVM y la plataforma vecinal esperan que se ejecuten de una vez por todas actuaciones que algunos barrios llevan años e incluso décadas esperando. Acciones como la finalización del bulevar de Mauricio Legendre, el uso público de los equipamientos deportivos y culturales de la EMT, la reducción de la contaminación acústica de Virgen de Begoña, la revitalización de la abandonada colonia San Cristóbal, la urbanización completa de los Poblados A y B de Fuencarral o el acceso peatonal a la estación de Chamartín.

Cartel marcha Chamartín, verde y sin torresLa Plataforma Zona Norte está compuesta por las siguientes entidades: AV La Flor del Barrio del Pilar, AV de Valverde, AV La Unión de Fuencarral, AV Familiar Ur del Poblado de Fuencarral, AV Virgen de Begoña, AV de Montecarmelo, Asamblea Barrio del Pilar 15M, AV Valle-Inclán de Prosperidad, AV Familiar San Cristóbal, FRAVM, Asociación de Propietarios Minoritarios y Afectados por la Operación Chamartín.