El Ayuntamiento de Leganés acordó en el pleno del 12 de abril de 2018 la creación de una Comisión de Control y Seguimiento sobre el Estudio y Análisis sobre la existencia de Amianto en el Término Municipal de Leganés, comisión que, como tantas otras, se reunió un par de veces y el Consistorio dejó morir. En aquel entonces el Ayuntamiento cifró en torno a 130 los edificios de la localidad que contenían amianto, pero estos pueden ser muchos más.

“La realidad es que hay innumerables edificaciones, privadas y públicas, con la existencia de amianto en sus cubiertas o incluso vallados. Por no decir de la existencia de este material en puntos de vertido sin controlar y que el propio Ayuntamiento no retira”, alerta la Federación Vecinal.

Lamentablemente, “el Ayuntamiento no ha hecho nada por realizar un estudio que identifique los lugares de existencia de ese material, ni tampoco por retirarlo de edificios que son de su competencia como es el caso de una escuela infantil”. Una situación que “perdura en el tiempo ante la pasividad del Gobierno local, que no insta y tampoco facilita ayudas a las comunidades de vecinos para la retirada de este material perjudicial para la salud de las personas”, se queja la FLAVL.

Por todo ello, la entidad exige al Consistorio los siguientes puntos:

1. La elaboración de un censo de edificaciones y parcelas que tengan dicho material.

2. Instar a la retirada de dicho material en las edificaciones e inmuebles.

3. Crear una línea de ayudas a comunidades de vecinos para facilitar su retirada.

4. Dotar de una partida económica específica para dichos objetivos.

“No podemos esperar, sabemos cuál es el problema, quienes son los responsables de que esta situación no se resuelva y no seremos cómplices de los daños a la salud que la dejadez y desidia pueda generar la existencia de amianto en edificaciones de la ciudad”, concluye en su comunicado la federación de asociaciones vecinales.