Tal y como hiciera el pasado 28 de octubre en una cacerolada que celebró en la calle Ponzano, una de las más afectadas de la capital por concentración de terrazas, El Organillo reclama al alcalde José Luis Martínez-Almeida que cumpla su palabra y retire de las calzadas las llamadas terrazas covid el próximo 31 de diciembre y revierta las ampliaciones de las terrazas en las aceras que se han producido durante la pandemia. Además, demanda que “garantice el derecho de los vecinos al descanso y al uso de calles y aceras, ponga los medios que impidan que algunas calles sean urinarios y vomitorios y ayude al pequeño comercio y a los bares familiares para que sigan en los barrios”. Tanto El Organillo como la FRAVM rechazan la nueva propuesta municipal de ordenanza de terrazas, que ha sido concebida en claro beneficio de los hosteleros y sin tener apenas en cuenta el derecho al descanso y a la ciudad de las personas residentes.

En esta pelea contra la proliferación descontrolada de las terrazas, los colectivos vecinales de la FRAVM se han unido a las asociaciones de la Confederación de Comercio Especializado de Madrid (COCEM) y Madrid Foro Empresarial.