El encuentro, en el que tomaron parte más de un centenar de mujeres, de diferentes edades y procedencias, tuvo lugar en el Espacio de Igualdad Carme Chacón de Hortaleza y sirvió también para festejar el 42º aniversario de la legalización de la federación vecinal. Precisamente hace dos años, en el marco de los actos de celebración de sus cuatro décadas de existencia, la FRAVM creó en la red social Twitter a Conchi Barrios , un personaje de ficción que sirvió como vehículo comunicativo para recordar los acontecimientos que precedieron a la legalización de la organización y poner en valor el papel de los pioneros, y sobre todo de las pioneras, del movimiento vecinal.

Ahora, Conchi Barrios sale del mundo virtual con la publicación, a cargo de la FRAVM, de El Diario de Conchi Barrios, que “está inspirado en la vida y el compromiso de las mujeres que armaron los cimientos del movimiento vecinal desde los años sesenta del siglo XX y forjaron los barrios de aquel Madrid del éxodo rural y la periferia de chabolas. En la vida y el compromiso de nuestras Milagros, Lourdes, Pura, Paca, Emilia, Carmen, Rosa, Pilar, Angustias, Gloria, Prado, Elena, Julia o Ana… abogadas, tenderas, maestras, profesoras, amas de casa, médicas, costureras, arquitectas y obreras; mujeres con nombre propio pero también mujeres anónimas que transformaron Madrid en la región acogedora y plural que es hoy.”

Con el volumen, de 96 páginas, la organización ciudadana trata de saldar, en parte, una deuda histórica con las mujeres del movimiento ciudadano. El reconocimiento de su papel “es aún una tarea pendiente”, en palabras de Silvia González, responsable de Igualdad de la federación. “Las mujeres han sido y son indiscutibles protagonistas de este movimiento, situándose en primera línea de sus acciones, activando incontables grupos de barrio de mujeres, cuidando la actividad diaria y cotidiana en los locales de sus asociaciones…siempre han estado muy presentes pero pocas veces representadas”, asegura González, que abre El Diario de Conchi Barrios con un texto de título evocador: “Imprescindibles pero invisibles”.

El libro, que desde hoy se encuentra disponible en el sitio web de la FRAVM, incluye también una cronología de la historia de las mujeres del movimiento vecinal y sus organizaciones. Con licencia Creative Commons No Comercial, puede descargarse de forma gratuita a través de este enlace.

No es la primera vez que la asturiana Blanca Nieto se sumerge en las aguas del movimiento vecinal para dar a luz un proyecto creativo. De hecho, el año pasado publicó Vida y Milagros en Carabanchel Bajo, una novela gráfica basada en la historia de vida y militancia vecinal de Milagros García Fenoll, auténtica alma mater de la Asociación Vecinal de Comillas y de este barrio madrileño.

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, Nieto compagina actualmente su profesión como diseñadora gráfica con la ilustración. En el campo del diseño gráfico se ha centrado en el sector del arte y la conservación, dentro de la plantilla de Factum Arte, realizando trabajos para el Sir John Soane Museum, la Fondazione Giorgio Cini, La Caixa o la Royal Academy of Arts.

Durante una etapa de su vida artística desarrolló una interesante obra visual, llegando a exponer en la Fondation Cartier pour l’Art Contemporain en París y en La Casa Encendida en Madrid. Con el colectivo artístico Bonus-Extra, ha expuesto varios trabajos en la Laboral Centro de Arte en Gijón y en Estampa en Madrid, además de proyectar videoartes en el Festival de Cine de Gijón.

Como dibujante, ha ilustrado varios álbumes infantiles y dibujado y animado algún videoclip. Colabora habitualmente en Supermanazas, un colectivo creativo que produce proyectos escenográficos y constructivos, y que cuenta con un pequeño sello editorial.