En declaraciones ante los medios, el coordinador de Salud del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Torrecilla, reconoció la existencia de esta molesta invasión en este barrio de Usera, asegurando que el Consistorio ya ha aplicado dos tratamientos generales en la práctica totalidad del barrio y ahora aplicará un tercero, por lo que en unos días los insectos desaparecerán de las calles. Respecto a las causas, aseguró que la conjunción de calor y humedad, que se da en Orcasitas por la existencia de una gran cantidad de jardines, los cuales se riegan profusamente, es ideal para la proliferación de estos animales. El parecer de los vecinos es muy diferente. Según el portavoz de la asociación vecinal Meseta, Félix López Rey, todos los años acuden al Ayuntamiento para pedir una solución, pero “se nos hacen caso omiso”. “Si se dignaran a mantener la higiene y la limpieza del barrio en los términos que exige la ley, la plaga de las cucarachas desaparecería casi por completo”, aseguró. El vecindario se queja de que el mantenimiento de la red de alcantarillado del barrio es muy deficiente y nada regular. Francisco Palomera, de la misma entidad ciudadana, sostiene que los equipos de desparasitación aparecen de vez en cuando por el barrio, pero sólo limpian una de sus calles. “Sólo el 10%, el otro 90% queda fuera”, afirma.

Los vecinos están hartos de ser tratados como “ciudadanos de segunda” y piden una desinfección integral de todo el barrio. Ayer, tras una marcha de protesta por el barrio que les llevó hasta la entrada de la junta, solicitaron hablar con el concejal presidente del distrito, algo que éste rechazó. Sólo los concejales del PSOE e IU se dignaron a bajar para escuchar las demandas ciudadanas.

Unas 3.000 cucas quedaron esparcidas a la entrada de la junta. La totalidad de un botín que fue conseguido la noche anterior, en el transcurso de lo que la asociación Meseta ha denominado Cuca Chill Out 2008. La entidad convocó al vecindario el martes por la tarde a una “asamblea anticucarachil”, para a continuación abrir un peculiar concurso de caza de cucarachas. Decenas de personas participaron en el “safari nocturno”, que se prolongó desde las 21 h a las 24 h aproximadamente, donde los niños y niñas, ya de vacaciones escolares, fueron los que más disfrutaron. El torneo terminó con la entrega de un premio al cazador con mayor número de piezas, que recayó en Tito, un vecino del barrio.