La FRAVM reclama al Ayuntamiento de Madrid una nueva ordenanza de terrazas que surja del acuerdo con las asociaciones vecinales

La FRAVM valora positivamente la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que anula la última modificación de la Ordenanza de Terrazas y Quioscos de Hostelería y Restauración de la ciudad Madrid atendiendo a un recurso presentado en su momento por el PSOE. Además, reclama al Ayuntamiento que abra un nuevo proceso de diálogo para aprobar una nueva norma que cuente con el respaldo de las asociaciones vecinales, no solo de los hosteleros.

La FRAVM reclama al Ayuntamiento de Madrid una nueva ordenanza de terrazas que surja del acuerdo con las asociaciones vecinales
Terraza en el barrio de Ibiza (Retiro, Madrid)

El fallo judicial, que no ha sorprendido a la organización vecinal, supone un contundente tirón de orejas al Ayuntamiento que dirige José Luis Martínez Almeida, al subrayar deficiencias de calado como la ausencia de un estudio de impacto ambiental, algo esencial en una norma que afecta a “la protección del medio ambiente urbano, del control de las emisiones de ruidos, de la afectación a los derechos fundamentales a la salud, al descanso y a la intimidad de los vecinos”. La sentencia también destaca la falta de un “informe específico de impacto presupuestario y rechaza que fuera aprobada “sin que se prevea en el procedimiento otorgar ningún trámite de audiencia a interesados (…) cuando el mismo puede desembocar en la adopción de una porción de medidas intensamente comprometedoras de derechos, en algunos casos fundamentales, relativos al descanso y a la salud, pero también al ejercicio de la libre empresa, a la protección del patrimonio cultural y otros”.

Tras la sentencia de la sala de lo contencioso-administrativo del tribunal autonómico, la FRAVM pide al Ayuntamiento que no la recurra en casación e inicie los trámites para aprobar una nueva norma que cuente, esta vez sí, con las aportaciones, necesidades y demandas de la vecindad residente y sus asociaciones. “Es el momento de hacer borrón y cuenta nueva y abrir un proceso que sirva para desarrollar una ordenanza fruto del diálogo y el acuerdo de todas las partes implicadas, y no solo del sector hostelero, como la norma actual”, indica Quique Villalobos, presidente de la organización vecinal.

En el proceso de gestación de la actual ordenanza, que fue aprobada en 2022, el Consistorio ignoró la práctica totalidad de las 66 sugerencias y alegaciones que presentó la FRAVM, así como las registradas por las asociaciones vecinales de los distritos con mayor concentración de terrazas, tal es el caso de Centro, Chamberí, Retiro, Salamanca y Arganzuela. Una de ellas tiene que ver con los horarios. “Ninguna terraza en zona residencial debería poder operar más allá de las 23:00 si se quiere garantizar, como se pregona desde el Gobierno municipal, el descanso vecinal”, puede leerse en el documento de alegaciones. La FRAVM sigue defendiendo esta limitación.

Además, el equipo de Gobierno local obvió las propuestas que la Federación presentó en la mesa que organizó entonces junto a comerciantes, hosteleros y grupos políticos, un espacio que se demostró completamente inútil como lugar de concertación.

Recordemos que tras conocer su contenido, la FRAVM solicitó la retirada del proyecto de modificación de la ordenanza, ya que se había realizado de forma poco rigurosa y sin la racionalidad necesaria, pero, sobre todo, sin atender al interés general de la población. “Responde a los intereses de un colectivo minoritario y concreto, el sector de la hostelería, y eso queda claro en todo el proyecto y los informes que lo acompañan”, sostiene la federación en el citado documento de alegaciones.

El fallo del TSJM no solo ratifica los argumentos esgrimidos por el PSOE en su recurso, sino también las razones que llevaron a la federación a pedir la retirada de la ordenanza. Cuando esta fue aprobada, la organización ciudadana también advirtió que la norma no solo no iba a resolver los problemas generados por la concentración de terrazas y veladores sino que aquellos se iban a enquistar, y el tiempo nos ha dado la razón, especialmente en algunos barrios como Ibiza, Embajadores, La Latina, Chueca, Letras, Chamberí, Malasaña o Goya, donde las asociaciones vecinales denuncian regularmente problemas de exceso de ruido, movilidad, accesibilidad, suciedad o conductas incívicas que tienen como origen terrazas y veladores. Hoy tenemos en el espacio público de la capital, en nuestras calles y plazas, 4.500 mesas de bares y restaurantes que antes de la Covid19 no existían, lo que ha generado conflictos en nuevos lugares y su empeoramiento en otros que ya los sufrían.

La actual ordenanza es mala y está hecha para beneficio de los hosteleros, pero además es que ni siquiera se cumple, con la connivencia de las autoridades municipales. Recordemos que tras su aprobación, la FRAVM hizo público un formulario y un mapa de quejas vecinales que solo en dos semanas recibió 260 incumplimientos de la normativa. Hoy todo sigue igual. Muchos bares y restaurantes incumplen la normativa de forma constante, realizando un uso abusivo y absolutamente egoísta del espacio público. ¿Cuántos locales has visto con las mesas y sillas pegadas a la fachada, impidiendo el tránsito seguro de las personas invidentes? ¿cuántos locales con las mesas y sillas contiguas a pasos de cebra, bocas de Metro, paradas de autobús o accesos a portales de viviendas y a todo tipo de establecimientos? ¿cuántos bares con mesas que apenas dejan espacio de paso al transeúnte? ¿cuántos sirviendo consumiciones más allá de su horario de cierre? ¿cuántos dejando por la noche todo tipo de cacharros y materiales de las terrazas, como si la calle fuese su almacén? El incumplimiento es constante, y el Ayuntamiento está obligado a restablecer la legalidad, por lo que las asociaciones vecinales vuelven a demandar un aumento de sus labores de inspección, control y sanción.

Por todo lo anterior. la FRAVM entiende la sentencia del TSJM conocida en el día de ayer como una oportunidad para reiniciar el proceso y gestar una nueva ordenanza que regule el fenómeno de las terrazas respetando el descanso de la vecindad y su derecho a vivir en su barrio y ciudad.

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