La Plataforma de Ayuda al teatro Albéniz celebró ayer un encuentro y una mesa redonda en el Ateneo de Madrid como acto de ‘protesta institucional’ contra la posible desaparición de lugares culturales y emblemáticos si las instituciones públicas no proceden a su rehabilitación, como el teatro Albéniz -que corre el riesgo de convertirse en un centro comercial, apartamentos de lujo y un mini teatro con 300 butacas- o la casa donde vivió el poeta y premio Nobel Vicente Aleixandre. ‘Nuestras entidades –entre ellas la Asamblea Ciudadana del Barrio de la Universidad”- piden que las administraciones públicas competentes salven de la destrucción todos y cada uno de los lugares y edificios emblemáticos de nuestra ciudad, y que dediquen cuantos recursos sean precisos para conservarlos íntegros y poder sumarlos así a nuestro Patrimonio Histórico-Cultural”, señalaron.

La Plataforma pidió al presidente del Centro Unesco de la Comunidad de Madrid, Tomás Soler Ferreyra, que eleve un informe a la Comisión Nacional de este organismo para que dirima si el teatro Albéniz puede ser declarado como Bien de Interés Cultural (BIC), una petición que el director general de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura y Turismo, Javier Hernández denegó el pasado 27 de junio con el argumento de que ‘no resultan aplicables las medidas cautelares de protección al edificio que establece la Ley 10/1998’.

El abogado de la plataforma, Beltrán Gambier, anunció que presentará un recurso de alzada antes del 25 de julio ‘que tendrá que resolver el consejero de Cultura y Turismo, Santiago Fisas’.

Las entidades que forman parte de la Plataforma, apoyada, entre otros, por José Luis Sampedro o Carlos Berzosa, no olvidaron entre sus reivindicaciones el pabellón Bernardo Giner, de la Institución Libre de Enseñanza y algunos cines y teatros de la Gran Vía que podrían dejar de cumplir sus funciones.