En total, según cálculos de la plataforma vecinal que se puso en marcha la semana pasada para oponerse a la antena, sus emisiones de contaminación electromagnética pueden afectar a unos 20.000 habitantes. “Sin duda, las casas más expuestas se encuentran en los dos bloques afectados de Coslada y en los de la avenida Monserrat de San Fernando, pero realmente el problema lo tienen todos los habitantes de Fuencasa”, sostiene la entidad, en la que, junto a vecinas y vecinos afectados, participan asociaciones vecinales y de mujeres de las dos localidades.

El vecindario comenzó a movilizarse hace tres semanas, cuando descubrió la nueva antena, que pertenece a la compañía Orange. “Las familias que se hallan más próximas alertaron de su existencia cuando comenzaron a tener interferencias en sus televisores”, asegura la plataforma. Desde entonces, su actividad ha sido frenética. Así, la semana pasada, tomando como base el principio de precaución que se debe aplicar en la instalación de infraestructuras que puedan suponer un riesgo para la salud, los vecinos llevaron su inquietud a los plenos de los dos ayuntamientos del Henares. Con pancartas contra la antena, en ambas sesiones reclamaron su reubicación en un lugar más seguro, sin viviendas próximas. El consistorio de San Fernando se ha comprometido a estudiar la solicitud ciudadana, mientras la concejala de Urbanismo, Vivienda, Vías y Obras y Medio Ambiente de Coslada, en una reunión que mantuvo con los damnificados, dejó claro que el Consistorio haría “lo que marque la ley”.

Miembros de la plataforma contra la antena también han mantenido un encuentro con el titular de los terrenos, el conocido empresario del Corredor del Henares Ángel Barral. “Se mostró muy sorprendido porque la instalación pueda perjudicar a los vecinos pero no aportó ninguna solución; nosotros le pedimos que, dado que tiene muchos otros terrenos en la zona, traslade la antena a una parcela donde las viviendas no se vean perjudicadas”. En los últimos años, los Hermanos Barral han creado un auténtico imperio en la zona, que desarrolla todo tipo de actividades empresariales, desde la construcción y la promoción inmobiliaria hasta la automoción y los servicios, pasado por los medios de comunicación y todo tipo de tiendas.

Tras las reuniones mantenidas en estos días con los citados agentes, la plataforma se plantea ahora dar un nuevo impulso a su reivindicación.