La propuesta de zonificación de la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid no tiene desperdicio: doce de las quince áreas de salud vulneran la Ley General de Sanidad; no observa la evolución demográfica prevista, que en el Área 1 alcanza los 250.000 nuevos vecinos, el equivalente a otra área y la entrega de áreas sanitarias enteras a empresas privadas supone un salto cualitativo en el proceso de mercantilización de la salud (la Fundación Jiménez Díaz –PRIVADA- pasa de atender 250.000 a 500.000 vecinos). Conclusión: la nueva zonificación aumenta los desequilibrios y desigualdades entre las áreas sanitarias y procura el máximo beneficio económico y político a la iniciativa privada.

Un capítulo que merece especial atención es el de los hospitales. Los hospitales de referencia de las áreas 4 y 7, el Ramón y Cajal y el Clínico San Carlos, respectivamente, están ubicados fuera del área. A las vecinas y vecinos del Área 14, como ya hemos apuntado, les corresponde una fundación privada, la Fundación Jiménez Díaz, mientras no se hace mención alguna a los hospitales militares (el hoy demolido Hospital del Aire y la Policlínica Naval) cuya transferencia a la red sanitaria única de la región demandamos las entidades ciudadanas ni a las 650 camas del Gómez Ulla, cedidas a la red sanitaria pública en virtud de Convenio General de Colaboración en materia sanitaria entre el Ministerio de Defensa y la Comunidad de Madrid firmado el 27 de octubre de 2004.

Por todo ello y tras un exhaustivo estudio de las consecuencias de la propuesta, la FRAVM concluye que la única finalidad del proyecto es la de aumentar el poder del sector privado, colocando a los nuevos hospitales de gestión indirecta –explotados por empresas privadas— y a hospitales directamente privados como centros hospitalarios de referencia de diversas áreas sanitarias, contribuyendo a introducir el ánimo de lucro en la explotación de centros sanitarios, a sustituir el derecho administrativo por el derecho privado en su funcionamiento y a sustituir la búsqueda del beneficio social por la búsqueda del beneficio económico privado. La entrega de áreas sanitarias enteras a empresas privadas supone un salto cualitativo en el proceso de mercantilización de la salud que las asociaciones de vecinos venimos tiempo denunciando. Es el caso de los nuevos hospitales privados, al ser cabeceras o referencias de área, no tendrán que competir con los grandes hospitales públicos –garantizándoles así el negocio— y asumirán la gestión hospitalaria, las políticas de personal y las condiciones laborales, las políticas sanitarias y económicas de áreas enteras. En definitiva, el gobierno de la Comunidad de Madrid persigue garantizar al sector privado que opera en la sanidad pública la máxima rentabilidad económica y la máxima influencia política.

Puesto que la finalidad es, precisamente, aumentar el poder del sector privado, la nueva zonificación no se ha programado teniendo en cuenta las características de la población ni una correcta distribución de las infraestructuras sanitarias… de modo que aumenta los desequilibrios y desigualdades entre las diferentes áreas sanitarias de la región, lo que incrementa los riesgos para la salud del conjunto de la población”.

La propuesta de la Comunidad preocupa. Y mucho. Durante los meses de septiembre y octubre se han celebrado asambleas informativas en Carabanchel, San Blas, Ciudad Lineal, Leganés, Arganzuela… Las entidades vecinales de todos los distritos de la capital y de algunas poblaciones han recogido, en total, más de 13.000 alegaciones que serán entregadas antes del plazo establecido, que vence el próximo 7 de noviembre.

Además, y recogiendo la petición de numerosas asociaciones, la FRAVM convocó una concentración que aglutinó ayer a más de dos centenares de vecinas y vecinos en las puertas de la sede de la consejería de Sanidad para pedir la retirada de la propuesta de nueva zonificación y abordar, en su lugar, la programación de las actuaciones necesarias para lograr un sistema sanitario madrileño eficaz, rápido, de calidad, sin déficit dotacionales, sin listas de espera quirúrgicas ni diagnósticas.

A la concentración acudió, junto a las compañeras y compañeros de Leganés, el doctor Montes.