En el balance de los acuerdos alcanzados el 7 de mayo de 2003 entre la FRAVM y el entonces candidato a la alcaldía de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón para su incorporación su programa electoral, se incluyó la ampliación del Servicio de Estacionamiento Regulado a los límites interiores de la M-30 a través de parquímetros, así como la construcción de aparcamientos disuasorios como medida complementaria. Estas y otras medidas recogidas en el capítulo de movilidad se desarrollarían en el marco de un sistema de participación vecinal “como son las Mesas del pacto por la movilidad, con un funcionamiento más operativo y la consulta a los representantes vecinales en las decisiones que afecten a la calidad de vida de los madrileños, (son) instrumentos que se reforzarán, al objeto de garantizar la participación ciudadana en la mejora de la movilidad de nuestra ciudad”.

La inesperada implantación del SER en algunos barrios de los distritos de Fuencarral-El Pardo, Hortaleza y Carabanchel, desató la ira de sus vecinas y vecinos y desembocó en seguiras movilizaciones promovidas por asociaciones de vecinos que forman parte de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y que, desde el principio, contaron con el total respaldo de esta organización en tanto hacen frente a una medida que no había sido consensuada con el movimiento vecinal y que, en estas zonas de la capital, no responde tanto a una apuesta por la disuasión de la utilización del vehículo privado como a un afán fundamentalmente recaudatorio que perjudica al conjunto de vecinos y vecinas.

Un año después, los colectivos antiparquímetros que han llevado a cabo esta lucha han celebrado una manifestación. La FRAVM, que ha suscrito el manifiesto, estará presente en la convocatoria.

Manifiesto:

Hace un año el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid impuso por la fuerza, sin estudios previos, sin negociación con los vecinos afectados y con mentiras e irregularidades que son objeto de investigación, unos parquímetros en los barrios periféricos de trabajadores de Madrid. Las organizaciones, asociaciones, sindicatos y colectivos de diversas clases abajo firmantes, ante el aniversario de la lucha vecinal contra esta medida, queremos expresar lo siguiente: – Nuestro más sincero apoyo a la lucha que los vecinos mantienen durante más de un año contra una medida municipal que, lejos de solucionar problemas vecinales, lo que hace es crear otros en los barrios periféricos de la capital. – Estamos a favor de medidas que restrinjan el uso del vehículo privado motorizad, ya que la contaminación de las ciudades es un grave peligro para la salud pública. Es en el centro donde se concentran los comercios y oficinas, donde principalmente deben adoptarse medidas disuasorias del uso del vehículo privado (en lugar de favorecerlo con grandes infraestructuras viarias) y apostar decididamente por la mejora del transporte público en toda la ciudad. – Si el SER pretende la restricción del uso del vehículo por parte del visitante, no se entiende que haya plazas azules, hasta el 25% en el centro y hasta el 35% fuera de la M-30, en las que no pueda estacionar el residente. – Incluso en la implantación del Servicio de Estacionamiento Regulado en las zonas céntricas, se observa que existen calles y lugares con un tratamiento diferente a otras, lo que produce un agravio comparativo. – En los barrios periféricos, residenciales y de trabajadores que no reciben presión circulatoria por el día y donde el problema del estacionamiento se produce por la noche (lo que se solucionaría con aparcamientos para residentes), la implantación de parquímetros sólo tiene una finalidad recaudatoria que perjudica básicamente a los trabajadores, sin ofrecer ninguna mejora a cambio. Sólo en Madrid se ha realizado una extensión de esta envergadura sin justificación alguna. – La lucha vecinal ha paralizado la más que probable extensión del SER al resto de barrios periféricos. En ningún caso deben realizarse nuevas regulaciones sin los necesarios estudios previos ni el consentimiento de los vecinos afectados. – No es con represión, multas ni sanciones, sino con el diálogo y negociación como debe resolverse un conflicto que nunca se debió crear. Y no es digno dedicas a policías municipales en la vigilancia de los parquímetros, en detrimento de sus funciones de seguridad ciudadana. – Las autoridades municipales deben atender las justas reivindicaciones de las vecinas y vecinos, retirando los parquímetros de los barrios en los que fueron instalados con mentiras y en los que existe una clara petición de miles de vecinos, expresada con firmas, escritos y en múltiples manifestaciones.