El pasado viernes, 10 de enero, el pleno del Ayuntamiento de Madrid rechazó ¡por tercera vez! la gestión de la basura procedente de los municipios de la Mancomunidad del Este. Lo hizo con los votos de Más Madrid, PSOE y Ciudadanos, que representan a la mayoría de la población de la ciudad. Pero esto no parece ser suficiente para su alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que, haciendo gala de una actitud profundamente antidemocrática, sigue empeñado en que Valdemingómez acoja los residuos del Henares. Por ello, los colectivos vecinales de Villa de Vallecas, el distrito más afectado por las emisiones tóxicas del complejo, han realizado un llamamiento a los madrileños y madrileñas para que acudan el próximo domingo, 19 de enero, a una concentración ante la sede consistorial. Con el lema “¡Tod@s a Cibeles! #NoMásBasuraVK”, la movilización comenzará a las 12:00 frente a la fuente de La Cibeles.

La protesta, que impulsan las asociaciones vecinales PAU del Ensanche de Vallecas, La Unión-UVA de Vallecas y La Colmena de Santa Eugenia, la Asamblea del 15M de Villa de Vallecas y el colectivo Kontracorriente, se prevé multitudinaria. El enfado es enorme entre las gentes su distrito, y aquel tan grande como la solidaridad recabada. La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas, el distrito contiguo, la FRAVM y las federaciones locales de asociaciones vecinales de Leganés y Alcalá, junto a numerosas agrupaciones sociales y políticas, han expresado públicamente su apoyo a la movilización.

Aunque desde el pasado 28 de diciembre Valdemingómez recibe camiones de basura de la Mancomunidad del Este, las y los vallecanos no están dispuestos a aceptar esta situación y a tirar la toalla. Son conscientes de que existen otras opciones viables. “Un año después de la primera negativa del Pleno de Madrid a admitir esos residuos, la Mancomunidad del Este sigue manteniendo que su única alternativa es traer sus residuos a Valdemingómez hasta que se acabe de construir la planta de tratamiento de Loeches, pero en realidad ya puede llevarlos al vertedero construido, enterrarlos temporalmente y, una vez que haya terminado la planta de tratamiento, desenterrarlos y tratarlos convenientemente”, aseguran los colectivos convocantes de la protesta del domingo, antes de criticar que en estos doce meses la Mancomunidad no haya hecho nada, “ni una sola medida hacia los residuos cero, hacia la reducción, la reutilización o la recogida separada de la orgánica…¡Vaya una forma de afrontar una emergencia!”.

Un convenio poco exigente con la Mancomunidad del Este

En una reunión que ayer mantuvieron con responsables municipales sobre esta cuestión, representantes de las asociaciones vecinales de Villa de Vallecas expusieron su rechazo a la propuesta de convenio que en estos momentos negocian el Ayuntamiento de Madrid y la Mancomunidad del Este. “Es increíble que el convenio establezca una duración de un año con una prórroga posible de seis meses, es decir, que el Ayuntamiento asuma que va a estar tratando durante 18 meses las basuras de la Mancomunidad del Este, en vez de vincular esto a un plan de obra preciso”, indica Quique Villalobos, presidente de la FRAVM y miembro de la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas, que ayer participó en el encuentro. A su tenor, las condiciones del acuerdo deberían ser mucho más exigentes: “si estamos realmente ante una emergencia sanitaria se deberían activar todos los recursos necesarios para que la planta de Loeches esté lista no en doce sino en cuatro meses o antes, y pueda funcionar con todos los permisos y autorizaciones necesarios. Las obras podrían desarrollarse a tres turnos, y el acuerdo del Ayuntamiento debería estar condicionado a su avance, de tal forma que si no se cumple el plan de obra, se suspenda la recepción de basura del Henares”, sugiere Villalobos.

La reunión de ayer es fruto de la resolución aprobada en el pleno de Cibeles. “Estamos hartos de que solo se cumplan las partes de los acuerdos de pleno más fáciles, como las convocatorias de reuniones informativas como la de ayer, pero no se asuma el fondo del asunto, que en este caso es el rechazo a acoger los residuos de la Mancomunidad del Este”, apostilla el presidente de la FRAVM, antes asegurar que una vez que la federación consiga toda documentación necesaria, llevará el conflicto a los tribunales.

A pesar de que algunos políticos tachan de insolidarias a las personas que se oponen a que Valdemingómez reciba más basura, la realidad es que las y los habitantes de Villa de Vallecas llevan 30 años soportando estoicamente las emisiones tóxicas y los malos olores procedentes del Parque Tecnológico, que a diario trata los residuos de las localidades de Madrid, Rivas y Arganda. Y jamás han propuesto el traslado de esta enorme cantidad de detritus o de parte de ella a otros territorios.

Pero hoy Valdemingómez se halla al límite de su capacidad, y la llegada de los residuos que hasta ahora se depositaban en el vertedero de Alcalá pone en riesgo las mejoras conseguidas en los últimos diez años de pelea vecinal contra la contaminación atmosférica y odorífera. No en vano, “las cientos de medidas que componen el plan de eliminación de olores conseguido por el convenio que la AV PAU Ensanche y la FRAVM firmaron con el Ayuntamiento de Madrid están dimensionadas y diseñadas para la basura que hoy llega a Valdemingómez, no para 230.000 toneladas más y mucho menos para 230.000 toneladas de basura sin ningún tipo de tratamiento”, sostienen los colectivos que impulsan la concentración.

Además, “peligra el plan de cierre de la incineradora, que aparece en la Estrategia de Residuos del Ayuntamiento de Madrid. Reducir la incineración en un 50% en 2022 y cerrar la incineradora en 2025 no se ha aprobado porque sí. Esos años no están elegidos al azar, sino calculados para la basura que ya llega a Valdemingómez, no para un volumen mayor”, remachan.