Mañana conoceremos si la paralización del desahucio es definitiva o temporal. Lo que es seguro es que el juzgado no podrá dictar nueva fecha de lanzamiento hasta el mes de septiembre.

Desde el primer intento de desahucio del local, que fue paralizado el pasado 5 de julio gracias a la solidaridad del vecindario, los Hermanos Santos no solo no han querido negociar nada con la pareja sino que han invitado al juzgado a que ordene desplegar todos los medios necesarios para ejecutar el citado lanzamiento. Los abogados de estos conocidos rentistas, propietarios de la Inmobiliaria Sandi, han denunciado en el juzgado que su procurador sufrió supuestas agresiones verbales y físicas por parte de vecinos aquella jornada. Cualquiera puede comprobar, con las imágenes que numerosos medios de comunicación difundieron ese día, el carácter absolutamente pacífico de aquel acto ciudadano de protesta.

Con estos precedentes, la Asociación Vecinal Los Pinos de San Agustín, que ha acompañado en todo este duro proceso a sus socios Maribel y José, había redoblado sus esfuerzos para convocar a la vecindad a defender mañana un bar que lleva abierto en el barrio más de 40 años. “No vamos a permitir que estos buitres cierren nuestro bar de toda la vida, que se produzca esta injusticia, cuando los Hermanos Santos tienen muchísimos pisos y locales, en el barrio y fuera de él”, asegura Mariano Monjas, presidente de la entidad ciudadana. Recordemos que la pareja que regenta La Esquinita está actualmente libre de deudas con ellos, ya que canceló las tres mensualidades que les debían a través del juzgado, pero aún así los Santos siguen con su plan de echarles. El bar, que apenas tiene 30 metros cuadrados, es el único negocio activo en una galería comercial que en su día daba de comer a 60 familias.

Tras el primer intento de desalojo, el 20 de julio varias decenas de personas se manifestaron ante la sede de la Inmobiliaria Sandi, en la zona de Atocha, para pedir a sus propietarios que abandonen su propósito de echar a la pareja. Como única respuesta, cerraron a cal y canto el local. La asociación vecinal ni siquiera pudo entregar una carta en la que apostaba por buscar una solución dialogada al contencioso. Familiares y amigos de los afectados llegados en autobús de Cuacos de Yuste (Cáceres) se sumaron a los vallecanos durante la concentración, algo que repetirán mañana. Los veratos no están dispuestos a dejar a su suerte a sus paisanos.

Los Hermanos Santos disponen de decenas de pisos, garajes y locales comerciales en Puente y Villa de Vallecas y otros distritos como Salamanca, Retiro, Latina o Moncloa, y aprovecharon el retraso en el pago de tres recibos de alquiler en 2015 para denunciar a los dueños de La Esquinita y conseguir una orden de desalojo. “Nos van a dejar sin nuestro único sustento; está claro que quieren vaciar la galería para hacer otros negocios con ella”, indicó la semana del primer lanzamiento Isabel Ramos, que con 51 años esperaba llegar a la jubilación enel bar. Y de igual manera su marido, José Alonso Martín, que tiene cuatro años más y padece una enfermedad grave. “¿Dónde voy a ir ahora con mi situación? Siempre hemos pagado y no tenemos ninguna deuda, pero con la crisis a veces nos retrasábamos. No es fácil pagar los 750 euros de alquiler”, afirmó entonces. Desde que conocieron las intenciones de los Hermanos Santos, apenas pueden dormir.