Se espera que el Reglamento de Participación Ciudadana sometido en estos momentos a información pública a la espera de las aportaciones, alegaciones y sugerencias de organizaciones y ciudadanos abra un nuevo horizonte de posibilidades a la participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos que supere viejas barreras. Con este objetivo, Prisciliano Castro y Miguel Ángel Villanueva en representación de la FRAVM y el Área de Economía y Participación del Consistorio respectivamente, han firmado hoy un convenio por el que ambas partes se comprometen a “potenciar la participación de los ciudadanos de Madrid en la vida política, económica, cultural y social de la ciudad y facilitar nuevas vías y órganos de participación ciudadana”.

El convenio se basa en el reconocimiento de la FRAVM como una organización que, a lo largo de sus casi cuarenta años de vida, ha protagonizado muchos de los procesos de desarrollo participativo y reequilibrio territorial en favor de los ciudadanos y barrios más desfavorecidos. Por ello, el Consistorio ha entregado una subvención de 200.000 euros para que, a lo largo del año en curso, la Federación colabore con las asociaciones en la adecuación y mantenimiento de sus locales y espacios a fin de que desarrollen sus actividades.

Por su parte, la FRAVM se compromete a consolidar el derecho de información de los ciudadanos y a desarrollar el nuevo Reglamento de Participación Ciudadana del Ayuntamiento. Asimismo, incorporará de manera gradual las nuevas tecnologías tanto en la Federación como entre las asociaciones para fomentar la participación a través de la red.

Desde la convicción de que la adaptación de las asociaciones vecinales y organizaciones a los ritmos y procedimientos establecidos por las Nuevas Normas de Participación va a suponer un cambio sustancial en las rutinas y formas de actuación de las asociaciones, la FRAVM se compromete también a desarrollar actividades formativas, campañas de sensibilización y programas de fomento del asociacionismo a fin de extender el tejido social organizado y comprometido con la realidad del territorio.

La intención de materializar todos y cada uno de los acuerdos es clara y manifiesta. De hecho, tres miembros de cada entidad firmante crearán una Comisión de Seguimiento para supervisar el correcto y satisfactorio desarrollo de los compromisos adquiridos. Conscientes, asimismo de la dimensión de esta tarea, el documento observa también la posibilidad de prorrogar o modificar el convenio.