Ante el contundente rechazo mostrado por el Ayuntamiento de Madrid y las entidades vecinales de los barrios que padecen las emisiones contaminantes de la planta de Valdemingómez, la Comunidad de Madrid ha abandonado, al menos públicamente y de momento, este propósito, pero los y las habitantes de Villa de Vallecas no se fían. Por eso, el domingo se manifestarán para “gritar que ahí no entra un kilo de más”. Lo harán vestidos con prendas hechas de bolsas de basura y al ritmo de los sones de “cacerolas, sartenes, silbatos y carracas”. “Se nos tiene que oír, tenemos que dejar claro un mensaje desde la unión vecinal: la incineradora de Valdemingómez se va a cerrar en 2025, no habrá repunte de olores por el aumento de la basura que llega a la planta, porque nos ha costado mucho trabajo, mucho esfuerzo, mucho tiempo de nuestras vidas llegar hasta aquí y lo conseguido tras años de lucha vecinal y ecologista debe respetarse”, sostiene Rosa María Pérez Mateo, presidenta de la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas.

“No existe ningún argumento razonable ni defendible para traer a Valdemingómez residuos que no le corresponden. La Comunidad de Madrid y la Mancomunidad del Este se equivocaron en su momento y prueba de ello es que después de nuestra actividad informativa, han dado la callada por respuesta”, asegura la portavoz vecinal, antes de añadir: “después de semanas de silencio han salido ahora diciendo que el vertedero de Alcalá aún aguanta hasta septiembre. Vienen las elecciones y tratan de enfriar un debate que jamás se irá de la cabeza de las vallecanas y vallecanos. Pero ¿qué harán después?”.

En estos meses, la Comunidad de Madrid, a través de su consejero de Medio Ambiente Carlos Izquierdo, ha llegado a tachar a los habitantes de Vallecas de insolidarios por no querer recibir las más de 200.000 toneladas de residuos de las poblaciones del valle del Henares que cada año acoge el vertedero de Alcalá de Henares. “Han intentado enfrentar a los vecinos y vecinas del Henares con Vallecas. Pero no les ha salido bien; las asociaciones vecinales de Alcalá de Henares, San Fernando, Coslada…nos apoyan en esta lucha, pues no quieren que otros barrios sufran la inoperancia de sus representantes políticos. Porque las familias que sufrimos la problemática de los macrovertederos, nos entendemos, empatizamos y sabemos que la culpa es de aquellos representantes políticos que no han hecho sus deberes”, remacha la dirigente vecinal.

Las entidades de Villa de Vallecas subrayan que a pesar de que todo el mundo sabía que el vertedero de Alcalá estaba a punto de colmatarse, el Gobierno regional y la Mancomunidad del Este optaron por mirar hacia otro lado durante tres largos años, en vez de afrontar seriamente el problema, reaccionando solo, y de manera improvisada, hace unos meses.

Los vallecanos y vallecanas tienen claro que Valdemingómez no está preparado para recibir más residuos de los que llegan a diario. Si esto ocurriese, se irían al traste todos los planes que se han puesto en marcha en los últimos años para avanzar en la solución de los dos graves problemas que padecen las poblaciones que viven en su entorno: las emisiones tóxicas de la incineradora y la contaminación odorífera del resto de plantas del parque tecnológico.