El PAU de Vallecas, el más grande de los seis que se están levantando en los alrededores de la capital, tendrá 26.046 viviendas y cerca de 100.000 vecinos, dos veces la población de Cuenca. En la actualidad, más de 25.000 vecinas y vecinos residen ya en el PAU. La cobertura de equipamientos y servicios públicos, sin embargo, es otro cantar y, como viene sucediendo desde los años sesenta, se conquista a golpe de lucha vecinal. En ello está trabajando la AV PAU de Vallecas, que el pasado 23 de febrero se reunió con el director del área territorial de Madrid capital de la Consejería de Educación, Bonifacio Alcañiz, para trasladarle una de las necesidades más perentorias del nuevo barrio: un instituto de enseñanza secundaria público para que, al terminar 6º de Primaria, los alumnos no tengan que trasladarse hasta Villa de Vallecas o Puente de Vallecas. La respuesta fue meridianamente clara: el Gobierno regional no construirá el instituto porque, aseguran, no hay suficiente demanda.

Los datos que se desprenden de un sondeo realizado por la asociación, sin embargo, cuestionan tan contundente afirmación. El 39,1% de los padres de niños que están en Primaria aseguran que, en caso de que hubiera un instituto público en el PAU, solicitarían plaza en el centro. El 40,6% de los vecinos que no tienen hijos, considera necesaria la construcción de un instituto público en barrio. Por el contrario, un 6% de los padres encuestados afirma que seguiría llevando a sus hijos a un centro privado-concertado. Un 1,6% de las personas que respondieron al sondeo se inclinan por llevar a sus hijos al centro de su antiguo barrio.

A la luz de los datos recogidos, la asociación vecinal entiende que la demanda materializada en solicitudes no recoge la necesidad real en el barrio, ‘puesto que se sabe que los dos centros concertados-privados de la zona tienen las plazas cubiertas, pero según sus datos, en uno muchos estudiantes son de otros distritos, y en el otro no se están ofertando aún algunos de los niveles educativos’.

A juicio de la entidad vecinal, por tanto, la Consejería de Educación debe tener presente que “en muchos casos, los padres siguen manteniendo a los niños en los colegios de sus barrios de origen, y que no solicitan plazas al no haber institutos en el barrio”. Además, muchos padres están esperando que sus hijos terminen la Primaria para escolarizarlos en el distrito, ya en Secundaria, ‘lo que sumado a los nuevos vecinos que van llegando, puede saturar las plazas disponibles’. Aun así, el Gobierno regional, lamentan, “confía en que la necesidad de plazas se va a poder ir absorbiendo en los dos centros ya existentes en el distrito’. ‘Parece -añaden- que confían en que las nuevas plazas de Secundaria empezarán a ser necesarias en unos tres o cuatro años. Nosotros -confiesan- no terminamos de verlo claro’, por lo que, advierten, continuarán peleando por la construcción de un instituto público.