La Comunidad de Madrid, a través de las diferentes Direcciones de Área Territoriales (DAT) de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte ha vuelto a demostrar su ausencia de voluntad política para apostar por la educación pública, al generar multitud de casos de masificación tras ampliar líneas en centros como respuesta a la alta demanda, para desgracia de sus comunidades educativas. Detrás se encuentra una enorme falta de previsión y planificación de cara al curso escolar que arranca este mes de septiembre.

Todo esto visibiliza la urgente necesidad de nuevas infraestructuras educativas, tanto de infantil-primaria, como de secundaria, y la finalización de las obras y ampliaciones de centros aún pendientes y previstas para ser entregadas en fecha y que, en muchos casos, no llegarán hasta bien entrado el curso.

Se repiten los mismos problemas de los últimos años, especialmente en los barrios de nueva construcción. No son casos aislados los de Madrid capital (Villaverde, Barajas, Rejas, Montecarmelo, Las Tablas, Arganzuela, Ensanche y Villa de Vallecas, Hortaleza, Usera o Carabanchel), Alcalá de Henares (La Garena), Torrejón de Ardoz, Tres Cantos, Getafe, Leganés, Paracuellos del Jarama, Valdemoro, Rivas Vaciamadrid, Parla, Coslada, Fuenlabrada o Las Rozas, entre otros muchos lugares de nuestra geografía.

A la par que constatamos un claro déficit de plazas y centros escolares en estas zonas, de manera no justificada, la Consejería ha cerrado líneas en lugares donde hacen falta e incluso centros completos, como es el caso del IES Pérez Galdós de Fuencarral-El Pardo, cuyas familias y vecinos intentaron, finalmente sin éxito, evitar su clausura. A pesar de este hecho, se ha visibilizado una respuesta ciudadana de base compacta, solidaria, horizontal, colectiva y ejemplar que desde la FRAVM no queremos dejar de felicitar.

Por último, volvemos a poner sobre la mesa la necesidad de evitar el oscurantismo en todo el proceso de escolarización, tras evidenciar una falta total de transparencia en la información de la Consejería, lo que se une al déficit de participación de los consejos escolares, familias y el resto de comunidad educativa en el propio proceso de escolarización, algo que no sucedía antes en la Comunidad de Madrid.

La FRAVM hace un llamamiento a la Comunidad de Madrid para corregir estas deficiencias y habilitar espacios de debate y encuentro donde, entre todos, abordemos el camino hacia una educación pública de calidad para la región.