El pasado jueves, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid, presidida por el alcalde, José Luis Martínez Almeida, aprobó iniciar la tramitación de las ordenanzas fiscales para el año 2021, que incluyen una reducción del tipo de gravamen, que pasará del 0,479% al 0,460%, así como el mantenimiento de las bonificaciones en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) a determinados sectores del 25 %, alcanzando el 50% en determinados casos vinculados a la consolidación del empleo, junto con un paquete de medidas destinadas a reducir tasas a la hostelería, el turismo y otros sectores como los mercadillos y los quioscos de prensa.

Las medidas de reducción generalizada del IBI, así como las bonificaciones en el IAE, que solo afecta a aquellas empresas con una cifra de negocio superior al millón de euros (entre las que se encuentran las operadoras que explotan los locales de apuestas, que tanto daño económico y social están haciendo en los barrios más vulnerables de la ciudad), suponen una apuesta clara del equipo de gobierno por unas políticas de corte claramente ideológico, lejanas al interés general de la ciudad, que buscan romper los principios de progresividad fiscal que deben regir la política de las administraciones, especialmente durante la grave crisis económica que afrontamos.

En estos momentos de pandemia, en los que la ciudadanía demanda a las administraciones y grupos políticos que dejen de lado los posicionamientos partidistas y trabajen desde la búsqueda del acuerdo, y en los que gobiernos de corte neoliberal en toda Europa han apostado por las políticas de estímulo y la inversión pública como única herramienta para paliar la crisis, medidas como las aprobadas el pasado jueves, demuestran que el actual ejecutivo municipal está más interesado en contentar a su socio de extrema derecha que en mantener el espíritu de consenso de los denominados “Acuerdos de la Villa”.

Según cálculos del propio Área de Hacienda del Ayuntamiento, la reforma de la ordenanza fiscal va a suponer la pérdida de más de 100 millones de euros de las arcas municipales, más del doble de lo presupuestado en el Plan SURES para el reequilibrio de los distritos del Sureste de la ciudad en el año 2020 y 40 millones más de todo el presupuesto de políticas de empleo que maneja la Agencia para el Empleo.

Como no podía ser menos, la FRAVM celebra las medidas encaminadas a dar apoyo a los sectores más castigados por la crisis de la Covid-19 mediante la eliminación temporal de determinadas tasas municipales, recordando nuevamente la necesidad de armonizar la necesaria reactivación de los sectores económicos fundamentales de nuestra ciudad como la hostelería, con el descanso vecinal y el uso correcto del espacio público.

Por todo lo anterior, la federación vecinal exige al Gobierno municipal la retirada de las rebajas fiscales generalizadas del IBI y del IAE, y que abandone las políticas partidistas y vuelva a la senda del diálogo con los grupos de la oposición, para trabajar en un acuerdo presupuestario en la ciudad de Madrid que tenga como objetivos fundamentales el reequilibrio territorial, el empleo y la transformación ecológica de la ciudad.