Durante la acción, miembros de la alianza, que está formada por colectivos ecologistas, asociaciones vecinales, sindicatos, colectivos sanitarios, AMPAs, asociaciones de protección de los derechos humanos, cooperativas agroecológicas y redes de compostaje, presentaron un manifiesto que recoge sus objetivos, que pasan por avanzar hacia un plan de Residuos Cero y poner fin a la incineración como sistema de tratamiento de residuos. Un plan que priorice la reducción, reutilización y reciclaje, para que la cantidad de residuos que llegue al vertedero sea mínima.

Respecto al parque tecnológico de Valdemingómez, la red ciudadana reclama que no se renueve el contrato de la empresa que actualmente gestiona la incineradora, Urbaser, que finaliza en 2020, lo que permitiría el fin progresivo de la infraestructura. Además, solicita la realización de un estudio epidemiológico para conocer las consecuencias de la incineración sobre la salud de las personas que viven en su entorno.

Más de una veintena de activistas bailaron en la plaza de Cibeles al ritmo de acordes  anti-incineración, acompañados de una invitada especial, una gran chimenea de incineradora, dispuesta a decir adiós a la ciudadanía. De esta forma las organizaciones reivindicaron la necesidad de avanzar hacia unas políticas realistas en la gestión de residuos, dejando de lado infraestructuras obsoletas que ocasionan más problemas que soluciones. Por eso, la Alianza demanda la paralización de la quema de residuos en Morata de Tajuña y de la construcción de las incineradoras planteadas por la Comunidad de Madrid en Pinto y Colmenar Viejo, proyectos que cuentan con una gran oposición ciudadana.

La alianza hace un llamamiento a la ciudadanía para que se una a las solicitudes de sus colectivos, y a los responsables políticos municipales y regionales para que apuesten por el residuo cero, la salud de los madrileños, el medio ambiente de la región y el bien común.

En la presentación dejaron muy claro su objetivo: una Comunidad sin incineradoras ni cementeras donde se quemen residuos, libre de sus emisiones contaminantes y del desperdicio de recursos válidos.