El pasado 11 de marzo, unas 300 personas se concentraron en la calle Eduardo Barreiros, ante la parcela que va a acoger el Parque Logístico Madrid M-40 (PALM-40), para pedir soluciones ante los más que seguros problemas de movilidad y contaminación atmosférica y acústica que provocará en el entorno la actividad de la instalación. Diez días después, una delegación de las asociaciones vecinales de Villaverde y Usera y de la FRAVM se reunió con José Manuel Calvo, delegado de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, que informó que su área trabaja en estos momentos en la redacción de un plan de movilidad para la nueva infraestructura. Pero la línea que lleva el Consistorio no ha gustado a los colectivos ciudadanos, pues insiste en situar las entradas y salidas a la planta en una de las vías de comunicación principales de Usera y Villaverde, la calle Eduardo Barreiros, mientras aquellos demandan un acceso directo a la M-40, una conexión que evite el colapso de tráfico de la zona. Por este motivo, volverán a manifestarse el próximo martes, 26 de marzo.

“No es de recibo que el argumento del empleo sirva para justificar cualquier cosa. Además, desconocemos el empleo neto que se pretende crear”, indica Vicente Pérez Quintana, responsable de Urbanismo y Vivienda de la FRAVM, antes de exponer lo que las asociaciones vecinales exigen para resolver los problemas de movilidad, ruidos y polución que puede generar PALM-40: “pedimos un acceso directo a la M-40 o incluso la permuta de los terrenos para que la planta se establezca en otra ubicación, en un lugar que genere un impacto menor”. Recordemos que los terrenos en los que se levantará la infraestructura se hallan rodeados de viviendas y se calcula que su actividad afectará de manera directa a unas 30.000 residentes.

“Llevamos mucho tiempo defendiendo el reequilibrio de la ciudad, y no es justo que el Sur siga acumulando infraestructuras molestas mientras el Norte se reserva para cosas como el centro de negocios de la ciudad, que es lo que propone la Operación Chamartín., ¿Por qué no se instala ese centro en Villaverde y colocan la planta logística en los terrenos de esa operación?” se pregunta Pérez Quintana.

En abril del año pasado, para sorpresa de la vecindad, las excavadoras llegaron a la gran parcela de Ciudad de los Ángeles que antes ocupaba Renault y empezaron los movimientos de tierra, y con ellos el trasiego de camiones pesados por la calle Eduardo Barreiros y las estrechas vías de su barrio. Con dos únicos carriles, uno en cada sentido, la Eduardo Barreiros sufre atascos diarios, algo que, si no se construyen las conexiones adecuadas, empeorará sin duda cuando PALM-40 comience a funcionar. Detrás de los trabajos está Pavasal, empresa valenciana que se está encargando de levantar los más de 90.000 m² de PALM-40, una planta destinada al almacenamiento y distribución de última milla, es decir, a la última fase del proceso de entrega de los productos. Se estima que la primera fase del proyecto, propiedad de la multinacional estadounidense Invesco, estará finalizada en el tercer trimestre de este año.

En los plenos de las juntas de Usera y Villaverde, las asociaciones vecinales de estos distritos presentaron una proposición con los tres puntos siguientes, que fue aprobada por todos los grupos políticos de manera unánime:

– “La redacción, con carácter previo a la concesión de la licencia de edificación, de un Plan Especial para el control urbanístico-ambiental de usos, en base a lo establecido en el artículo 5.2.7.1.g de las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. Dicho plan deberá establecer las medidas correctoras pertinentes.

– La convocatoria urgente de la Mesa de Diálogo aprobada en un pleno anterior de la Junta de Distrito de Villaverde para que en ella se estudien y busquen las soluciones a los problemas previsibles que acarreará la plataforma.

– La inspección de las obras que se vienen realizando, al amparo de una Declaración Responsable, a efectos de valorar si existe concordancia entre los supuestos de la DR y las obras realizadas y, en su caso, determinar la paralización de las mismas y la apertura del correspondiente expediente”.