La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) quiere recordar, en respuesta a la campaña presentada ayer por los locales de ocio nocturno a través de la cual pretenden ejercer la presión necesaria para derogar la parte de la ordenanza sobre contaminación acústica que les obliga a restringir su horario, que miles de vecinos, particularmente aquellos que viven en Huertas, Chueca, Malasaña, Moncloa y Argüelles, padecen todos los fines de semana las funestas consecuencias de un masificado ocio nocturno que, en no pocas ocasiones, provoca conflictos relacionados con la seguridad vial, las drogodependencias, la inseguridad ciudadana etc, sin olvidar los escandalosos niveles de contaminación acústica que, según recoge la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el propio Tribunal Constitucional español (sentencia dictada el 23 de febrero de 2004 por la Sala Primera) afecta de forma directa no sólo al derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado y a la calidad de vida, sino que también conculca derechos como la intimidad personal y familiar, la integridad física y moral, la dignidad y libertad de residencia. En este contexto, el hecho constatado de que el 80% de los 15.200 pubs del centro de Madrid comete alguna infracción relacionada con el horario, el exceso de aforo, la mala insonorización de sus locales o la falta de las licencias correspondientes explica las reivindicaciones que, desde hace más de diez años, defienden las asociaciones de vecinos y la FRAVM.

El ocio nocturno, no lo olvidemos, es un fenómeno multidimensional en el que confluyen el derecho al ocio, el derecho a la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado y el derecho al descanso de los vecinos, todos ellos constitucionalmente reconocidos. Por eso, es responsabilidad de todos los agentes sociales consensuar desde el diálogo nuevos modelos de ocio que consoliden la convivencia ciudadana. Creemos que el movimiento ciudadano, junto con los locales de ocio nocturno y una administración concienciada pueden construir de forma participada alternativas inteligentes, creativas, plurales y participativas frente a los hábitos consumistas, alienantes e insolidarios que nuclean el actual modelo de ocio nocturno, desconcentrando, diversificando y racionalizándolo.

Por otro lado y, coincidiendo con los empresarios hosteleros en la necesidad de abrir un amplio debate social, la FRAVM considera que la actual Ordenanza de Ruido y Contaminación Atmosférica aprobada por el Ayuntamiento de Madrid constituye un hito en tanto establece por primera vez un tratamiento específico para el ruido a través de una normativa propia ya que, hasta el presente año, estaba regulada por la Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano, una norma del año 85 que ordenaba también otros aspectos de naturaleza medioambiental como la contaminación atmosférica, la limpieza viaria o la protección de las zonas verdes. Por tanto y, partiendo del talante dialogante que ha caracterizado la trayectoria de esta organización, manifiesta que no dará ni un paso atrás en la defensa del derecho al descanso de los vecinos.