Más de 1.500 personas participaron en la marcha convocada por la FRAVM, CC.OO. y UGT de Madrid junto con la Federación de Asociaciones por la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) en protesta por la crisis que vive el hospital Severo Ochoa de Leganés a raíz de la divulgación de unas denuncias anónimas y por la posterior actuación del consejero Lamela. La marcha partió a las nueve y media de la mañana desde el centro sanitario y finalizó en torno a las 13.45 horas –un cuarto de hora antes de lo previsto- en la Puerta del Sol, sede de la presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid y en las inmediaciones de la consejería de Sanidad, que ubicada en la calle Aduana.

La marcha transcurrió sin incidentes a lo largo de más de 13 km y concluyó con la lectura de un manifiesto a cargo del secretario general de la Unión de Actores, Jorge Bosso, en el que los convocantes exigieron la dimisión del consejero de Sanidad y Consumo, Manuel Lamela, por la mala gestión de la crisis desatada tras la divulgación de unas denuncias anónimas e insistieron en la necesidad de respetar el principio de presunción de inocencia y de recuperar la confianza entre médicos y pacientes.

Francisco Caño destacó el amplio respaldo de la ciudadanía que, bajo un sol de justicia, se sumó a la “Marcha de la Dignidad” ataviada con gorras y lazos de color naranja, color que identifica la lucha de los profesionales del Severo Ochoa y el reclamo de la mejora de los servicios de cuidados paliativos.