Lo hace con la misma demanda como bandera: que la clausura de la línea se realice por tramos y en periodos de baja actividad, con objeto de reducir las graves molestias que generaría hacerlo en una única fase.

La plataforma convocante, que está formada por asociaciones vecinales y su federación regional, asociaciones de consumidores, culturales y ONG, los sindicatos CCOO, UGT y Plataforma Sindical, así como por los partidos políticos Ahora Madrid, Ganemos, IU, PSOE y Podemos, es consciente de que la línea de Metro más antigua de la capital necesita reparaciones urgentes “pero no puede ser que éstas se hagan a costa de dejar aislados a los distritos de Puente y Villa de Vallecas”. Aunque la coordinadora se circunscribe al ámbito vallecano, las asociaciones vecinales de Tetuán, algunos de cuyos barrios también se quedarán aislados con el corte de la línea, defienden los mismos supuestos que sus homólogas del sureste. Con 233.000 viajeros diarios en 2015, la 1 es la segunda línea de Metro en volumen de usuarios y la única que conecta las Vallecas con el centro de la ciudad.

A pesar de las reuniones que la FRAVM ha mantenido con la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid y de la propuesta alternativa presentada por el Ayuntamiento de Madrid en sintonía con las demandas vecinales, Cristina Cifuentes sigue sin modificar su proyecto inicial. La plataforma ciudadana, en un comunicado que ha hecho público con motivo de la manifestación, se pregunta por qué en esta ocasión la obra no se hace siguiendo el patrón usado hasta la fecha, tal y como se hizo en las líneas 2 y 6. “Los cortes en tramos más cortos reducen la cantidad de personas afectadas y facilitan el establecimiento de servicios sustitutorios que cubran mucho mejor las necesidades generadas por los cortes”, sostienen los convocantes.

Respecto a esos servicios, la plataforma echa en falta un plan de movilidad real de la Comunidad de Madrid que garantice el desplazamiento de las miles de personas que se verán afectadas, así como los itinerarios que realizarán sus autobuses. “Teniendo en cuenta que las calles y avenidas de Madrid que coinciden con el trazado de la Línea 1 ya están saturadas, y ante el previsible aumento del uso del coche es difícil imaginar cómo el servicio sustitutorio va a poder cumplir con su cometido”, sostiene la coordinadora.

Por otro lado, los vallecanos subrayan que Cifuentes aún no ha respondido a cuestiones básicas como si se abrirán los pozos de ventilación del suburbano y las medidas que se van a tomar para afrontar el aumento de la contaminación atmosférica y los ruidos y emisiones de polvo que sin duda generarán los trabajos de mejora. Metro suele abrir esos pozos para poder retirar escombros, algo que puede provocar el corte de carriles del viario urbano, “contribuyendo a aumentar el caos circulatorio”.

Esta tarde, la FRAVM organizará en su sede de Moratalaz el segundo encuentro de asociaciones vecinales afectadas por el cierre de la Línea 1 con objeto de afianzar una postura común y determinar los próximos pasos, después de las reuniones mantenidas con la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital, el Consorcio Regional de Transportes y el Comité de Empresa de Metro. A todos estos actores la Federación ha trasladado la inquietud de los habitantes de los barrios afectados, así como su demanda de que el servicio de autobuses sustitutorio sea asumido por la Empresa Municipal de Transportes.La FRAVM también espera que las obras de modernización de la línea sirvan para mejorar la accesibilidad a la red de las personas con movilidad reducida, con medidas como la instalación de ascensores en las 16 estaciones de la 1 que aún carecen de él,y que se ponga en marcha una comisión de seguimiento de las obras en la tenga una participación activa.